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Nueve cuentos. D. J. Salinger.


Son pocos. Nueve. Pero suficientes para valorar lo sencillo que parece ser escribir cuando simplemente se imita la realidad a base de diálogos. Sin embargo, ha de tener su truco transcribir los diálogos de la realidad a la ficción, darles el armazón suficiente para que constituyan un cuento y lo que es más importante que en esas conversaciones intrascendentes entre los personajes quede en evidencia esa incapacidad para la comunicación entre seres humanos tan cercanos como padres e hijos, parejas, amigas, etc. Más allá de El guardián entre el centeno, Salinger, demuestra el dominio de la disrupción temporal entre lo normal y lo patológico que anida en la mente de sus protagonistas.

Manhattan Transfer. John Dos Passos.


Barcos de vapor, remolcadores, gabarras, trenes, coches a caballo y a motor, calles numeradas, los primeros rascacielos, bares y restaurantes, trenes, tranvías y grandes avenidas, bombas de bomberos que trabajan a destajo, italianos e irlandeses por doquier, todo cabe en esta novela donde los personajes pueden ser tan efímeros que aparecen y desaparecen en un mismo relato que apenas llena una hoja mientras que otros entran y salen de la historia al tiempo que La Gran Manzana va tomando forma, en una época, los años 20, en la que el sueño americano queda ahogado para algunos en el río Hudson y para otros se hace realidad aupándolos a los pisos más altos de la sociedad. Para ello Dos Passos utiliza un formato periodístico que facilita al lector el ir pasando continuamente de una  historia a otra con algunos personajes fijos que crecen junto con la ciudad. Ciudad que es la verdadera protagonista de la novela.

Berlín Alexanderplazt. Alfred Döblin.


Franz Birberkopf sale de la cárcel tras permanecer en ella cuatro años por maltrato a su mujer con la intención de convertirse en un ciudadano ignorado por la justicia. Pero el Berlín cercano a la década de los treinta no es fácil. Se ve envuelto en los bajos fondos como ladrón, proxeneta y chulo y a pesar de ello logra mantener su moral. A simple vista es argumento normal para una novela que marcó época. Que el paso del tiempo no haya logrado hacer olvidar el texto por el que es conocido Alfred Döblin se debe a su capacidad para realizar un collage en torno a esa parte de las grandes ciudades que carecen de glamur uniendo trozos de La Biblia, listín de teléfono, anuncios en periódicos, cartas de pacientes, tomando parte como narrador o saliendo de ella, para dar forma a una construcción literaria en la que el verdadero protagonista es la propia ciudad: Berlín.

Obra escogida. Luis Feria


Conocía de su existencia pero nada había leído. Un grato agradecimiento el recibido de manos de Juan Carlos, responsable de la Biblioteca La Orotava, tras la charla La lectura como actividad física con motivo de El día Internacional del libro.
Los poetas vienen a ser como saltadores de altura que con un solo impulso de la palabra son capaces de sortear cualquier significado o como lanzadores de jabalina capaces de llevar el uso de la palabra a tales distancias que acaban clavadas en los sentimientos. Se requieren muchos intentos, muchos saltos, muchos lanzamientos hasta que se encuentra la expresión justa. Esta obra escogida es una buena forma de acercarse a este poeta tinerfeño. Especialmente a esa capacidad por su parte para transformar en poesía objetos comunes como una casa, un gorrión o una almohada y sobre todo para hacernos sentir su visión de la niñez. Como muestra esta sentencia de dos versos titulada NIÑO donde se resume esa búsqueda del poeta de aquel tiempo que pudo ser y no fue.
Ay, ese niño que me mira fijo:

Cómo me juzga por lo que no he sido.

Nostalgia. Mircea Cartarescu.


Lectura interesante. Libro de cuentos, algunos de ellos rayan la novela corta de tal forma que también se encuentran de forma individual. Es el caso de El Ruletista, curiosa propuesta que explica cómo llega a sobrevivir un jugador a la ruleta rusa a pesar de ser él mismo quien hace sus propias apuestas colocando una bala más en el tambor hasta llenarlo completamente. A continuación tres cuentos largos en los que el escritor entra y sale de la narración, hace de la realidad un motivo de fantasía y escribe sueños que parecen realidad y logra tejer tramas tan reales como imaginarias en la que usa gran cantidad de recuerdos infantiles, los cuales, a pesar de ser propios de Bucarest, Rumanía, no dejan de pertenecer a los de cualquier infancia, provocando en el lector esa nostalgia que da lugar al título de la obra.

LA FORJA DE UN REBELDE .Arturo Barea.

Es una obra monumental donde narra la historia de la Guerra Civil Española, guerra miserable y puerca, que le hace escribir: estábamos destruyendo nuestras   propias ciudades y matando nuestros propios hombres; relata la miseria y la pobreza de la España de la época.
LA FORJA DE UN REBELDE cuenta con tres tomos. La forja, La ruta y La llama, constituye un relato autobiográfico .Cuando apareció el libro en español había sido traducido a diferentes idiomas.
En la forja recuerda su infancia en Madrid poniendo de manifiesto la realidad social de los primeros años del siglo XX. Su prosa es penetrante y refleja la injusticia de la que es testigo.
En la ruta es llamado a filas para servir en la guerra de Marruecos con su orquestada e ingeniosa corrupción por parte de los militares. Asiste a los actos de bajeza desarrollados con la guerra,a lo putrefacto de un estado parasitario y  a la miseria de un pueblo.
En la llama nos cuenta la resistencia que ofrece las tropas, fieles a la República al ejército Nacional. Nos encontramos con periodistas, militares y gente del pueblo.
En aquellos tiempos Barea habla de la corrupción y de la casta, así escribe: los herederos de la casta que habían regido España durante siglos. Como vemos nada nuevo sobre la faz de la Tierra; menciona las Islas Canarias al referirse a: dependientes expertos que manejan la fruta y los vegetales que venían de Valencia y de las Canarias.  
 Fotografía magistralmente a sus familiares del pueblo donde permanece durante el verano: Méntrida (tierra de vino).Después de pasar por la vida de dos mujeres, aparece Ilsa con la que se casa, su madre es la señora Leonor (se le pasa la vida trabajando muy duro): a ellas dedica la obra. Personalmente la trilogía merece la pena de ser leída y releída con detenimiento, pero el tiempo de que dispone uno a estas alturas de la vida no es mucho. El tiempo es fugitivo.

Señas de identidad. Juan Goytisolo.


Señas de identidad puede repeler a primera instancia. No todo lector gusta de unas primeras páginas sin signos de puntuación. Más tarde pudiera sentirse tentado por dejar su lectura al encontrar la trama fraccionada, dispersa, junto a algunos párrafos y diálogos de la misma en francés. Sin embargo, las señas de esos veinticinco años de paz, gloria y prosperidad conducen al lector de forma magistral por esa España que vivió entre los cuarenta y los sesenta la salida y regreso a Francia, las primeras manifestaciones, la policía secreta y la guardia civil, la llegada del turismo, todo ello desde la doble vertiente de vencedores y vencidos junto a las nuevas generaciones que nada querían saber de lo acontecido. 

El fiasco del señor Brecher. Martin Kessel.



La lectura de esta novela ha sido un fiasco. Más bien un doble fiasco. Por una parte el señor Brecher no habrá quedado muy contento de cómo ha sido realizada la misma: a trompicones, con páginas inconscientemente leídas, con unos personajes bien estructurados en torno a una oficina de la década de los veinte, donde la vida era oceánica, y se movía en forma de flujos y reflujos, aparentemente siempre en el mismo sitio hasta hacerse en ocasiones tediosa. Por otra parte el lector fue consciente durante la lectura de que algo se estaba perdiendo de una buena novela que critica con buenas dosis de humor la oficina como fenómeno sociológico, lugar de conflictos y complicaciones de naturaleza privada y social, desde la perspectiva del señor Brecher, cuyos monólogos son un lujo, incapaz de comprender ese lado diabólico del éxito de una vida esclavizada a una mesa ocupada de la noche a la mañana en producir dinero. 

DEMASIADA FELICIDAD.Alice Munro

Buen libro para llevárselo de viaje como así ha ocurrido debido a que son una serie de cuentos o relatos cortos que no tienen ninguna relación unos con otros ni en la mente de la autora, de la cual no tenía  idea de que existía, a no ser por haber sido galardonada con el Premio Nobel de Literatura el año 2013.
En Dimensiones habla de Doree y sus tres hijos que son asesinados por su pareja Lloy un delincuente psicótico .En Pozos Profundos menciona curiosamente  a las Canarias como islas remotas. En  Juego de niños no acierto a comprender el desenlace final. Escribe como si estuviera por las nubes. Por último en Demasiada felicidad, el más normal de los cuentos, o, dicho de otro modo, el que está escrito con los pies en el suelo, trata de la vida de Sofía Kovaleski matemática rusa que en su deambular por Europa recala en Suecia,en concreto en la Universidad de Estocolmo, primera Universidad Europea que contrata una profesora de matemáticas.
Aunque el Premio Nobel se lo dan a un escritor por toda su trayectoria literaria; la crítica la considera una de las grandes voces del relato contemporáneo y los lectores hablan de literatura de la buena y de que se mete en el alma de los personajes; he de decir que no me entusiasman  sus escritos, quizás debería leer algo más, pero no me apetece. Tampoco Alice lo va a sentir mucho.


El día de la lechuza. Leonardo Sciascia.


Cosca es palabra italiana de uso siciliano que define a esas plantas cuyas hojas se solapan unas con otras como ocurre en la alcachofa hasta formar un entramado en el cada una de ellas protege a la inferior y se ve protegida por la superior. La cosca viene a ser una forma de definir la mafia. Y es esta estructura social la que pone al descubierto Sciascia allá por los inicios de 1960 con esta novela en cuyas primeras páginas tiene lugar un asesinato con una lupara (escopeta para cazar lobos) acaecido en una parada de guaguas y del que testigo alguno es capaz de aportar detalle sobre el mismo.

Siendo como era, por aquellos años, una forma de entender la vida siciliana que se expandía como secreto a voces más allá de la isla hasta cruzar el río Tíber, y de la que todo el mundo negaba su existencia, se vale el escritor del uso de los silencios aportados por sus personajes a los carabineros para explicar su funcionamiento.