El arte del mando era tratar con
la naturaleza humana, y él había dedicado su vida a aprenderlo. Colgó la espada
del arzón, palmeó el cuello cálido del animal y echó un vistazo alrededor:
sonidos metálicos, resollar de monturas, conversaciones en voz baja. Aquellos
hombres olían a estiércol de caballo, cuero, aceite de armas, sudor y humo de
leña.
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Terra Alta. Javier Cercas
Un crimen terrible sacude la
apacible comarca de la Terra Alta: los propietarios de su mayor empresa,
Gráficas Adell, aparecen asesinados tras haber sido sometidos a atroces
torturas. Se encarga del caso Melchor Marín, un joven policía y lector voraz
llegado desde Barcelona cuatro años atrás, con un oscuro pasado a cuestas que
le ha convertido en una leyenda del cuerpo y que cree haber enterrado bajo su
vida feliz como marido de la bibliotecaria del pueblo y padre de una niña
llamada Cosette, igual que la hija de Jean Valjean, el protagonista de su
novela favorita: Los miserables.
Cartas contra la guerra. Tiziano Terzani.
Tras el 11M y la caída de
las Torres Gemelas en Nueva York el autor se cuestiona la represalia
norteamericana desde la óptica de los afganos.
Las cartas son un canto a la no violencia y al mismo tiempo una visión de un país fronterizo y de gran valor estratégico para rusos y americanos donde lo de menos ha sido liberar a las mujeres del burka (parece ser que nadie les ha preguntado personalmente) y sí imponer un modelo occidentalizado de vida simplemente por creer que es el único y el mejor y ya de camino mover el dólar fuera de su país.
Las cartas son un canto a la no violencia y al mismo tiempo una visión de un país fronterizo y de gran valor estratégico para rusos y americanos donde lo de menos ha sido liberar a las mujeres del burka (parece ser que nadie les ha preguntado personalmente) y sí imponer un modelo occidentalizado de vida simplemente por creer que es el único y el mejor y ya de camino mover el dólar fuera de su país.
Veinte años y un día. Jorge Semprún.
Veinte años después del 18
de Julio continua rememorándose en una hacienda toledana un ritual por el que
se recuerda la muerte de uno de los señoritos hacendados a manos de la turba
que con rastrillos y algún fusil se abalanzó contra la sosegada vida familiar.
Alrededor de ese día y el siguiente traza Semprún un laberinto de idas y
venidas en el tiempo por donde discurre la resistencia comunista en 1956, su
persecución así como la vida íntima de uno de los hermanos (con derecho a
pernada) sobre la mujer del hermano muerto aquel día. Mujer que a su vez
disfruta con el voyeurismo de una sirvienta al ser costumbre que arraigó en
ella en sus primeros meses de matrimonio, y que dio a luz a gemelos, sin que el
marido tuviese tiempo a disfrutarlos y que a su vez le causan problemas de
índole moral impropios para la época.
Buen recorrido por esos
años de posguerra en el que al margen de las voces disidentes en el exterior,
dentro de España comenzaban a fraguarse otras ideas.
Los suicidas del fin del mundo. Leila Guerriero.
El fin del mundo se
encuentra en Patagonia. En un pequeño pueblo construido en torno a las
prospecciones petrolíferas de Repsol. Formado por una amalgama de gentes de paso
que no lo ganan tan mal pero cuyos hijos carecen de futuro. En él, allá por el
final de siglo tuvo lugar una docena de suicidios en corto espacio de tiempo
entre jóvenes de 20 a 30 años. Se habló de una secta, de una lista dejada por
la primera persona en suicidarse pero nadie hizo nada.
La autora viajó para
recoger el testimonio y crear esta crónica en la que el viento pampero es un
protagonista más no solo de esa docena de muertes sino de otros suicidios
previos así como de los ocurridos durante la puesta en orden de sus notas
hasta la edición de Los suicidas del fin del mundo.
Pálido fuego. Vladimir Nabokov
No doy para más. He leído el libro. Me
han gustado muchas frases, me he perdido y vuelto a hallar. No sé. Será esta
atmósfera plomiza del tedio provocada por el confinamiento. Lo cierto es que
mejor copio y pego lo escrito en la contraportada.
Nos hallamos ante una obra maestra, un
«tour de force», una novela originalísima, desconcertante y diabólicamente
divertida, que figura entre las preferidas de su propio autor y en la que
refulge, de forma inigualable, su alambicada ironía y su mortífero humor.
"Pálido fuego" se presenta como la edición póstuma de un largo poema
escrito por John Shade, gloria de las letras norteamericanas, poco antes de ser
asesinado. En efecto, la novela consta del susodicho poema, más un prólogo, un
voluminosísimo corpus de notas y un índice comentado del editor, el profesor notas y un índice comentado del
editor, el profesor Charles Kinbote. A través de sus prolijos y entrometidos
comentarios sobre el poema, sobre su amistad con Shade los meses anteriores a
su muerte, y sobre el lejano reino de Zembla, que tan precipitadamente tuvo que
abandonar, Kinbote va trazando un hilarante autorretrato, en el que acaba por
delatarse como un individuo intolerante y altivo, excéntrico y perverso, un
auténtico y peligroso chiflado. En este sentido, podría decirse que
"Pálido fuego" es también una novela de intriga, en la que al lector
se le invita a tomar el papel de detective.
Cuentos completos. Elena Garros.
Al ser completos, los cuentos, los publicados y los póstumos,
es curioso cómo se puede valorar la evolución de una escritora en su forma de
tratar los textos y en su temática, y al mismo tiempo preguntarse qué ha pasado
para que surja ese cambio.
Los cuentos de 1964, reunidos en La semana de colores son radiantes, llenos de fantasía, fiel
exponente del realismo mágico que aún ni siquiera se había bautizado como tal.
Luego, en 1980, se publica Andamos huyendo
Lola, en el que aparece el relato de una madre y su hija con sus gatos a
cuestas por ciudades como New York, Madrid y un México de ida y vuelta, en el que
los cuentos se vuelven oscurantistas y algo caóticos. 1977 da pie a otra serie
de cuentos, así como 2006 a uno póstumo y a dos más inéditos donde la escritora
no recupera su fantasía pero sí su pluma volandera que lleva al lector por los
vericuetos del cuento.
En su trayectoria cuentista se puede entrever su vida
personal. Al principio como enamorada y esposa de Octavio Paz, premio nobel
mexicano, para luego malvivir dicho amor a su sombra literaria, separarse, no ser bien hallada en su país por sus desavenencias con la política mexicana y acabar exiliada. Actualmente su figura literaria está en alza.
MI FAMILIA Y OTROS ANIMALES. Gerald Durrel.
El naturalista un hombre
inteligente obeso y buena persona, tenía, además un desbordante sentido del
humor siendo vital y optimista. Nació en la India y desde pequeño siente una
irresistible atracción por los animales, comunicándole a su madre que de mayor
quería fundar un zoológico. Al morir su
padre que era ingeniero civil la familia decide regresar a Inglaterra pero
debido a lo desapacible del tiempo ponen rumbo a la isla griega de Corfú donde
Guerry pasa los mejores años de su vida.
El libro narra lo que vivió
la familia Durrell cuando se traslada a la isla de Corfú buscando un clima más
benigno, lo conforman una colección de anécdotas y situaciones que nos permite
conocer a la familia de Guerry, a los habitantes de Corfú y a la flora y la
fauna de la isla griega con profusión de detalles. No cabe duda que la familia
es excepcional, comenzando por su madre una señora viuda con la cabeza encima
de los hombros que no se altera por nada buscando siempre el lado amable de las
situaciones; el hermano mayor Larry,
bohemio y protestón, se rodea de personas similares siendo capaz de aconsejar a
su madre que se cambie de casa porque había invitado a unos amigos a pasar unos días; Leslie
aficionado a las armas de fuego y a la caza; la hermana Margo obsesionada con
el acné y los regímenes alimenticios y el perro Roger al que se unirán otros
tres perros, la tortuga Aquiles, una mantis llamada Cicely (insecto mastoideo)
y Jerónimo salamanquesa (reptil saurio) parecido a una lagartija, sin olvidar a
los dos sapos vulgares y las gurracas (urracas pequeñas).
De pequeño fue educado por
profesores particulares que bajo su aceptación tenían preferencia por la historia natural
antes que por otras asignaturas; así que Teodoro sabia de todo lo habido y por
haber, era con frecuencia consultado, al poco tiempo le sustituye Kralefsky
cuyos antepasados se enredan en un amasijo de nacionalidades con predominio de la inglesa, era aficionado
a la ornitología por lo que tiene algo en común con su alumno; la madre de
Kralefsky una señora curiosa hablaba muy en
serio con las flores. Debido a su carácter abierto y optimista y a su
buena disposición hace amistad con la mayoría de los habitantes nativos de la
isla siendo el primero Spiro que había emigrado a América y cuando consideró
que había ganado lo suficiente regresa con un tremendo coche americano que
emplea como taxi prestándose a proteger a la familia inglesa para que no sean
estafados. Otro personaje con que se encuentra el naturalista en una de sus
innumerables excursiones es Kesti Panopoulo el cual después de estarse viendo
durante algún tiempo le informa que
aunque a veces sale de permiso está preso porque ha matado a su mujer.
Personalmente lo que escribe es una verdadera
maravilla, sosiega y tranquiliza al comunicarle un peculiar aire que levanta el
ánimo y hace reír con frecuencia, al principio describe plantas y arbusto con
una exquisita sensibilidad para con posterioridad describir los animales con
verdadero convencimiento y pasión. Hay una imagen dando un biberón a un pequeño
chimpancé que irradia mucho amor, siendo capaz de hablar con los animales como
si los mismos entendieran su lenguaje. El último animal de su colección es un
gavión (gaviota de gran tamaño) que le regala Kesti. Por último la familia dando
por terminada su estancia en Corfú regresa a Inglaterra donde un funcionario en
la aduana la describió como UN CIRCO
AMBULANTE Y SU COMPAÑIA, apreciación que
hace que salten chispas de la señora
Durrell.
Hambruna Roja. Anne Applebaum
En Viena, el pasado junio, conocí a un albano kosovar
al que le comenté mi extrañeza cuando en Tenerife pregunto si son de Rusia
quienes me parece que hablaran ruso y me contestan enfadados su país de origen.
Acostumbrados estamos a identificar los lugares de procedencia hispanoamericana
de nuestros interlocutores, de nuestras islas y del territorio peninsular pero
poca experiencia acumulamos con respecto a los países sometidos tras el Telón
de Acero. Me contestó: no te extrañe Javi, los rusos son muy malos.
Hambruna Roja trata de eso, de los malos
que fueron los rusos, en concreto entre 1930 y 1933 en Ucrania, al provocar una
hambruna bautizada como Holodonor. La colectivización de las granjas condujo a
la merma en las cosechas. Las necesidades de pan en el resto de Rusia obligaron
a exportar todo el cereal del granero ucraniano hasta dejar a su población
campesina en la miseria al tiempo que la medida ayudaba a contener el afán
independentista de esta ex república soviética.
Cincuenta sonetos lingüísticos. Ramón Alemán.
Original y práctico.
A base de sonetos, Ramón
Alemán, nos introduce en el difícil arte de la corrección de textos. A un lado
lo hace en verso y en la página siguiente en prosa. Aborda normas de
acentuación así como los errores más frecuentes junto a los de puntuación y
gramática.
Son cincuenta. Se acompañan
de bibliografía que va más allá del Diccionario de la Real Academia.
Diccionario de uso de las mayúsculas y las minúsculas de Pepe Sousa.
Diccionario de uso del español de María Moliner y muchos otros.
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