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Casas muertas. Miguel Otero Silva


 

Macondo, ciudad en la que discurre Cien Años de Soledad tiene algo de Ciudad Ortíz. Comala, ciudad en la que vive Pedro Páramo tiene algo de Ciudad Ortiz. Una ciudad que se derrumba, que ve morir a sus gentes, que ve pasar la revolución y la contrarrevolución pero en la que ya no para nadie. La escuela no prospera, el amor tampoco. El paludismo, las fiebres perniciosas y los anquilostomas (lombrices intestinales) convierte Ortiz en una ciudad fantasma que solo ofrece una opción: emigrar hacia los nuevos pueblos en construcción alrededor de las prospecciones petrolíferas en Venezuela.


Cartas desde Tenerife. Varios.


 

Los diarios de quienes nos han visitado por intereses antropológicos, botánicos, naturistas o simplemente porque en sus viajes hicieron escala en las islas permiten tener un conocimiento más certero de cómo se vivía en Canarias.

En este caso son trozos de sus correspondencias o bien capítulos de sus memorias en las que directamente refieren sus estancias en las Islas.


Morriña. La última fada. Emilia pardo Bazán


 

Morriña es historia de amor que gira en torno a personajes gallegos, a pesar de que la acción transcurra en Madrid. Es amor de una sexualidad exenta de carnalidad en la que se puede observar los adelantos para la época de los que ya hacía alarde la autora.

La última fada es un relato breve donde el elemento mágico tiene un papel primordial.


La princesa de Cléves. Madame de La Fayette


 

Según parece son vidas paralelas. La de la protagonista y la de la autora.

La señorita de Chartres se convierte por casamiento en princesa de Cléves a una edad joven y en una época anterior a la vivida por Marie Madeleine cuando pasa por condesa de La Fayette; pero, así como el personaje novelesco, inspirado en Ana de Este, contrae matrimonio con el príncipe de Cléves “con menos repugnancia que con otro caballero, pero sin sentir ninguna inclinación particular por su persona”, para comenzar su desesperada historia de insatisfacción y tentaciones, algo de modo semejante ocurrió en la vida matrimonial de la autora.


Narración de un viaje a Tenerife. Varios.


 

Los diarios de quienes nos han visitado por intereses antropológicos, botánicos, naturalistas o simplemente porque en sus viajes hicieron escala en las islas permiten tener un conocimiento más certero de cómo se vivía en Canarias.

W.R: Wilde estuvo en el Sitio Litre, habló de las bondades del clima y se su ascensión a El Teide.

Ann Brasey, fondeó a las afueras de Puerto de la Cruz en su viaje alrededor del mundo. Ella llegó con sus hijos hasta el refugio de Altavista. El resto de la expedición llegó hasta el Pico.

Bory de SaintVincet, naturalista francés habla de las gentes de Santa Cruz y del afrancesamiento en las costumbres de las clases sociales altas.


Tierra bajo los pies. Rómulo Gallegos


 

Doña Bárbara fue escrita por Rómulo Gallegos en Venezuela. Narra los aconteceres de aquellas enormes haciendas de los llanos cariocas. Tierra bajo los pies viene a ser una versión mexicana. También sobre la propiedad y uso de esas grandes extensiones arrebatadas a los indígenas que la propia revolución les hizo entender eran suyas y que no fueron fáciles de parcelar pues a los grandes terratenientes les parecía poca la que ya tenían.

Esa actitud contestataria le llevó a don Rómulo al exilio mexicano. Posteriormente regresó.


Taras Bulba. Nikolái Gógol


 

Taras Bulba es un fiel representante de los Zaporogos. El término Zaporogo viene del idioma ucraniano "za porohy" que significa "tras los rápidos", y hace referencia a aquellos siervos que escapaban a la estepa de la presión feudal introducida por la "szlachta" (aristocracia polaca). Fundaron la "Sich de Zaporozhia", su campamento, fuera del alcance del gobierno polaco, en los rápidos del río Dniéper. Son cosacos, auténticos hombres de la guerra.

Taras envía a sus dos hijos a las mejores escuelas pero cuando regresan de ellas ya hechos unos hombres se da cuenta que necesitan completar su instrucción. Y esa no la puede dar otra que el guerrear con turcos o con polacos. Se las ingenia para destruir todo lo que encuentra a su paso. El destino de cada uno de sus hijos hará que hasta el final de sus días muera dando instrucciones que ayuden a los suyos a mantener bien alta la cabeza.


Las lanzas coloradas. Arturo Uslar Pietri.


 

A las lanzas les da el color colorado la sangre. La sangre de los reales, que defienden una Venezuela bajo la corona española y la sangre de los republicanos que buscan una Venezuela independiente. Entre escaramuzas y enfrentamientos a campo abierto siempre se oye la llegada de Simón Bolívar como libertador. Pero antes de que él llegue las lanzas entran en acción por las ideas desarrolladas en la mente de un  hijo de portuense, don Francisco Miranda. Participó en la defensa de Melilla, en la fallida ocupación de Argel; estuvo al mando de tropas con Catalina la Grande de Rusia. Colaboró en las Guerras Revolucionarias francesas y ayudó a la independencia de Estados Unidos de Inglaterra. Por si fuera poco fue el ideólogo del Panamericanismo al soñar con la Gran Colombia, un macro estado que aglutinara las tierras españolas desde Florida a California y desde México a Tierra del Fuego.


LAS RATAS. Miguel Delibes.


Las ratas (Contemporánea): Amazon.es: Delibes, Miguel: Libros

 Pequeño libro en cuanto a su extensión pero gigantesco por lo que narra el escritor sobre lo que sucedió en un pueblo de Castilla perteneciente al municipio de nombre Torrecillórigo.

El autor tiene la ocurrencia o el detalle de ilustrar con un croquis donde aparece el pueblo, los cerros (llamados el Chato y el Cantamañanas), la carretera provincial, el cementerio, el rio, los tres chopos y las cuevas derruidas junto con la del tío Ratero.

La primera impresión que tuve me pareció desagradable pues enseguida comienza con las ratas cuando el tío Ratero se recogía en la taberna de Malvino y merendaba “un par de ratas fritas rociadas con vinagre, con dos vasos de clarete y media hogaza”, escena que eriza la piel, aunque bien pensado puede resultar exquisito; utiliza un vocabulario del campo de Castilla para el que no me preocupa buscar su significado pues a los dos días se me olvidará. Emplea un gran número de personajes creo que todos o la inmensa mayoría de los habitantes del pequeño pueblo situado en el término municipal de Torrecillórigo, menciona sin sentirse la Naturaleza con las plantas de los campos los animales y los árboles, las cosechas de la tierra unidas a las inevitables condiciones atmosféricas relacionadas oportunamente con el santoral y el rico refranero español.

Miguel Delibes vallisoletano (1920-2010) escribe sobre lo que ha dado en llamarse realismo social; muy unido a su Castilla natal, cuyo cariño no disimula, denuncia el atraso del campo de Castilla y caricaturiza los poderes de la época.

En el pueblo la pobreza para sus habitantes es la riqueza de cada día donde el Nini y su padre el tío Ratero viven en una cueva alimentándose de la caza de ratas vendiendo el sobrante al tabernero. El gobernador, por mediación de Justo el alcalde quiere eliminar las cuevas porque dañan la imagen turística de España pero el tío Ratero se niega a abandonarla, pues es un hombre de pocas luces y escasas palabras que tiene asimilado que las ratas y la cueva le pertenecen. El Nini no ha ido nunca a la escuela pero tiene un conocimiento natural sobre el campo, las cosechas, los animales y el clima sorprendiendo a los vecinos del pueblo que le consultan sus problemas y se asombran de la exactitud de sus predicciones. LAS RATAS acaban con una fuerte helada y la muerte del joven Luis que le hacía la competencia al tío Ratero cazando las ratas del arroyo.

Miguel Delibes ha sido muy estudiado, analizado y traducido; cuando le preguntaban sobre el futuro de su obra indica que le gustaría que se le recordará porque: “Acertó a pintar Castilla”.

El faro del fin del mundo. Julio Verne.


 

El confinamiento Covid-19 ha facilitado múltiples alternativas. Una de ellas fue la limpieza de la casa y de estanterías. Aparece así La Biblia, aquel libro enorme que estuvo años y años en la mesa de la sala. También colecciones como la de Salvat que, alguien, antes de ser tirada te habla de ella. Como consecuencia te sueltan los 100 ejemplares y apáñatelas que yo ya me los quité de encima.

El faro del fin del mundo es uno de estos ejemplares.

En el primer capítulo Verne acaba de construir el faro en la Isla de los Estados, a cargo de la marina Argentina y deja tres fareros a su cuidado durante tres meses.

En el segundo capítulo describe la isla. La he buscado en Wikipedia y la descripción que realizara el autor en 1901 supera con mucho la expuesta en pantalla. A falta de imágenes, como las que aporta Wikipedia, sería interesante saber de la enciclopedia que se nutrió don Julio.

Luego vienen tres meses de peripecias entre la defensa del faro y la ocupación por parte de unos piratas para confundir a las embarcaciones que se acercaran al Cabo de Hornos, hacerlas encallar y robarles las mercancías.