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El Colegio de Segunda Enseñanza. Luis Espinosa García. Margarita Rodríguez Espinosa



¿Un colegio privado con voluntad pública? ¿Una Academia? Sea lo que fuere, el colegio de Segunda Enseñanza, el de los Espinosas, aquella puesta en escena de la familia Espinosa con la connivencia del alcalde Don Isidoro Luz, nacida en 1927, fue una experiencia pedagógica singular.
Su lectura supone pasear por un itinerario de magisterio vocacional que aguantó los embates económicos durante cinco décadas. Junto a los traslados de ubicación en cuatro ocasiones, junto a las vivencias y anécdotas, a los profesores y alumnos más destacados, las excursiones y las obras de teatro aparecen esos charcos de humor dejados por Don Luis Espinosa que impregnan el libro de ese aroma a retranca y salitre propio de las gentes del Puerto.


Proyectos del pasado. Ana Blandiana.


Pareciera un título contradictorio. Proyectamos hacia lo venidero. Sin embargo, Blandiana, se apoya en el pasado vivido con Ceauşescu, quien preconizó la desaparición de los catorce mil pueblos del país, a fin de llevar a cabo la doctrina leninista que abogaba por la eliminación de las diferencias entre el pueblo y la ciudad, para crear cuentos cuyos inicios son muy simples, que simulan haber sido escritos con poca experiencia, pero que en dos renglones meten al lector en un campo de concentración, en una iglesia a la deriva por el río Danubio o en el vuelo de los ángeles, convirtiéndose así en la mayor exponente del realismo mágico rumano.

DEMASIADA FELICIDAD. Alice Munro.


La autora nace en 1931 en Ontario y obtiene el Premio Nobel de Literatura en 2013. Considerada un fenómeno literario se dedica al relato corto. Todo el mundo escribe verdaderas maravillas sobre Alice. Mi torpe impresión es que la escritura es rectilínea donde no hay ni altos ni bajos, pero al leer es como si te encontraras por encima de la realidad, las frases le salen sin ningún esfuerzo unas a continuación de otras como el agua de un grifo abierto, aunque no llegan a sacudirte; podría ir a una isla desierta con un lápiz y un tocho de folios, pasando las horas enteras entretenida en escribir.
Ha publicado una gran cantidad de libros; siendo considerada una de las grandes maestras mundiales del relato corto contemporáneo.”Demasiada felicidad” lo conforman diez pequeños cuentos que no tienen relación unos con otros, llenos de frases que suenan bien e incluso, dentro de un mismo cuento hay veces en que lo que escribe no tiene conexión; por lo visto es lo que forma parte del encanto de la escritura de la autora. Hay muchas cosas que deja en el aire, con lo cual se le queda al lector una cierta sensación de amargura.
Es de agradecer, porque hace sentir a uno bien, que en uno de los cuentos se refiere a las Canarias como islas remotas. Entre los párrafos distribuidos por el libro podemos detenernos en:
<< Nunca he llegado a comprender eso de hacer cola para ver un momento al autor y después marchar con el nombre de un desconocido escrito en tu libro >> Solo tengo un libro que me ha dedicado un amigo, pero no hice cola.
<< Cómo se suele decir, es privilegio de la mujer cambiar de idea >> Algo que he tenido la oportunidad de comprobar en numerosas ocasiones.
<< Tenia más suerte que la mayoría de las personas al vivir lo que él llamaba la experiencia de la casi muerte >> Me hizo recordar cuando en el año 2013 sufrí un “ictus isquémico” pudiendo asegurar que no es ninguna suerte.
 << Había sido un bebedor de vino tan diligente que muchos olvidaban que tenía completamente prohibido el beber >> La neuróloga me permite un vaso de buen vino en las comidas, pero a estas alturas prefiero beber agua del tiempo.
<< Recuerda que cuando un hombre sale de una habitación se lo deja todo en ella. Cuando sale una mujer se lleva todo lo que ha ocurrido allí >> El hombre y la maravilla de mujer, tengo la impresión de que son ligeramente distintos.
El libro se lee con ganas, te llena el tiempo, pero no tiene un final por extraño que pueda parecer.

El genio del idioma. Álex Grijelmo.



Es un hecho que a los rumanos se les da bien el español. España conoció el latín romano a partir del siglo dos antes de Cristo. La Dacia, Rumanía, lo conoció cuatro siglos después.
Los argentinos han conservado el “vos” que llevaron los primeros españoles a La Plata. Pero los siguientes avances idiomáticos llegaban primero a México y a Perú y muchos años más tarde los asimilaban en la Pampa.
Estos ejemplos y muchos otros dependen del genio del idioma.
Un genio al que, en palabras del autor, no le asusta el fenómeno de internet que ha deslumbrado al mundo. La brevedad, la sencillez, el ahorro de palabras, la ausencia de tildes, la profusión de abreviamientos, la sintaxis pedestre, el uso de emociconos ya ha estado presente en la historia del lenguaje. Baste recordar el empleo de la paloma mensajera, el telegrama y el teletipo tan ahorradores como un wassap; el tiempo que tardó la imprenta en adoptar todas las posibilidades ortográficas, el que no se usara la virgulilla sobre las mayúsculas no porque la regla eximiera de acentuarlas con tilde sino porque se salían de la caja o chocaban con la línea superior. Las cruces, las equis por un beso o el corazón con una flecha fueron los primeros emociconos en el encabezado o a pie de carta. Al final el genio del idioma busca soluciones en las casi cien mil opciones de las que dispone. Piénsese que hubo un tiempo en el que fue difícil encontrar un recurso idiomático a hardware y software y hoy no nos acordamos de esas palabras.


LA CRUZ DE PLATA.Jesús Villanueva Jiménez


El Teniente general Antonio Benavides Gonzalo de Molina natural de la Matanza de Acentejo, todo un desconocido, fue gobernador de la Florida, Veracruz y Yucatán, salvó la vida de Felipe V en la batalla de Villaviciosa de Tajuña durante la Guerra de Sucesión. El ilustre isleño, combate la corrupción, hace tratados con las tribus indígenas, mantiene a raya a los ingleses, aparte de perseguir a piratas, corsarios bucaneros y filibusteros de los que estaba tan poblado el mar en aquella época.
La Cruz de Plata es un libro documentado pero también  combina con episodios y personajes que son fruto de la imaginación del autor. Escribe sobre las abundantes especies de la vegetación de la inmensa selva americana y menciona la considerable cantidad de tribus salvajes circunstancia que me resulta curiosa; a nivel insular, cuenta  la destrucción de la villa de Garachico por la entrada en erupción del volcán Trevejo de 1706; sorprendentemente y aunque resulte inexplicable, no hubo que lamentar desgracias personales. Hace referencia a los grandes genios de la literatura española y le queda tiempo para poner poesías de Calderón y Santa Teresa. Era un lector excepcional, por lo cual su equipaje, está formado principalmente por libros, los cuales tiene que transportar cuando cambia de residencia. Resulta espeluznante la descripción de la violación y muy real el posterior alumbramiento; tal es así, que se llega a escuchar el llanto de la criatura.
Se pasa muy bien con la lectura llenándome hasta rebosar, a pesar de la extensión, el libro ha sido una verdadera ricura, que llega a esclavizarte, al emplear un lenguaje sencillo y claro con prosa abundante que te atrapa. La conclusión es un poco triste, como no podía ser de otra manera, pues al final de una dilatada vida  para aquella época, regresa a Tenerife para morir en su isla, estando enterrado a la entrada de la Iglesia Matriz de Nuestra Señora de la Concepción de Santa Cruz.

Rimas y leyendas. Gustavo Adolfo Bécquer



Hay lecturas que proponen vislumbres de un viaje futuro como es el caso de El Danubio de Magris. Y hay lecturas que llegan a través de viajes. Durante la preparación de una salida por Castilla La Mancha en la que recorrer pueblos alejados de las grandes urbes das con un Centro de Interpretación de Bécquer, en Noviercas, Soria. En esa localidad vivió con Casta Esteban, mujer y musa. Es allí donde produce la mayoría de sus leyendas. Las leyendas siempre vienen con las rimas, a las que mentalmente se les une la capital de provincia y entonces surge aquel grupo, Gabinete Caligari que cantaba: “A la ribera del Duero existe una ciudad si no sabes el sendero escucha esto: Bécquer no era idiota ni Machado un ganapán y por los dos sabrás que el olvido del amor se cura en soledad, se cura en soledad.
A veces no hacen falta más motivos para volver al romanticismo.

Kyra Kyralina y El Tío Anghel. Panait Istrati.



Al seguir las aguas del Danubio, descritas por Magris, se encuentra en su delta este lipovano: Istrati.
De vocación escritor, hasta el punto de intentar suicidarse al no lograrlo. De profesión autodidacta, fue rescatado para las letras por el escritor Romain Rolland para convertirse en el Gorki rumano.
A caballo entre Las mil y una noches y la filosofía novelada, Istrati teje una serie de historias de fácil y bondadosa lectura donde europeos y turcos se dan la mano y se clavan espadas, al tiempo que inserta sus disquisiciones con Dios.