Una extraña enfermedad que ha dejado a su hermano en estado vegetativo lleva al hacker y empresario informático Arnau Queralt a emprender una investigación arqueológica para encontrar el remedio. De forma sorprendente, se verá inmerso en una aventura que le llevará a la historia del Imperio Inca, las ruinas de Tiwanacu y la selva amazónica, tras las huellas de una civilización perdida.
El libro es entretenido, pero no me ha gustado el final, lo veo forzado y muy previsible. He leído otros libros de esta autora que me han gustado mucho más, para mi modesto entender, mejores.