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EL MISTERIO DE LA CASA ARANDA. Jerónimo Tristante

EL MISTERIO DE LA CASA ARANDA: VICTOR ROS, UN DETECTIVE EN EL MADRID DE FINALES DEL SIGLO XIX. En el convulso Madrid de finales de! siglo xix, Víctor Ros, un joven de gran inteligencia y antiguo delincuente de poca monta convertido en subinspector de policía, debe enfrentarse a su primer caso. En la casa de los Arando se ha producido una extraña serie de asesinatos: varias mujeres, en diferentes épocas, intentaron matar a sus maridos después de la lectura de La Divina Comedia, de Dante. Pero ¿qué contiene este clásico para provocar semejante efecto? ¿Está la Casa Aranda embrujada? Al mismo tiempo, una amiga prostituta, muy asustada, pide ayuda a Víctor ya que dos de sus compañeras han sido cruelmente asesinadas.

El ADÑ. Óscar Terol

El ADÑ. «Gracias a que existe un Allí abajo que nos acoge expectante y generoso a los de aquí arriba; y gracias a un miedo a volar que no me quiero curar, ahora que prolifera el low cost, he recorrido España en coche y en tren más veces que un senador con sus viajes de representación. He hecho de la gasolinera mi fonda; del molino de viento, mi gigante particular. Mi obsesión por la observación, hasta el punto de parecer indiscreto, me ha llevado a ser una especie de caja negra ambulante para este accidente geográfico y político que se llama España.» Desde la alegría y el humor, Óscar Terol nos propone un selfie de ese ser humano que habita en la península ibérica, menos Portugal. En este viaje, descubriremos el ADÑ, un juego verbal que sirve para ilustrar las cosas que nos unen, a pesar de que usemos los tópicos para empeñarnos en todo lo contrario. Desde el humor, sin pretender sentar cátedra ni manejar grandes convencimientos, pero con mucho conocimiento de campo, el libro hace un recorrido por el imaginario colectivo que nos convierte en seres afines. Desde la comida al paisaje, el sentido lúdico, las ganas de vivir o el apego a cosas tan etéreas como las tradiciones territoriales. Un retrato desprejuiciado de lo que somos, al hilo de cómo nos comportamos.

EL JARDÍN COLGANTE. Javier Calvo Perales

El jardín colgante. Había una vez un país llamado España que permanecía dormido sin advertir que los servicios secretos trataban de rediseñar el sistema institucional a la nueva era de libertad. Así es como Arístides Lao, un agente con una mente matemática prodigiosa y problemas de sociabilidad, es designado para luchar contra la organización terrorista de extrema izquierda TOD. Lao cuenta con el agente Melitón Muria, un fiel escudero con peculiares principios. La misión de esta pareja esperpéntica y decadente será contactar con Teo Barbosa, un agente infiltrado a punto de pasar al núcleo activo del grupo armado. Pero la operación cambia de rumbo cuando Lao pone en marcha una idea tan loca como genial que traerá consecuencias inimaginables. Estamos en 1977, y en el frío invierno de la Transición el interés de los telediarios se centra en la caída de un meteorito.

LA REINA SIN ESPEJO. Lorenzo Silva

La reina sin espejo. Una mujer apuñalada en un pueblo de Zaragoza podría ser un trabajo más para Bevilacqua y Chamorro, pero la víctima es una célebre periodista casada con un consagrado escritor catalán. Parece ser un crimen pasional en un mundo de vanidades, lleno de tapujos y secretos, y con ramificaciones hasta en los sórdidos bajos fondos de Barcelona.

Zama. Antonio Di Benedetto.


Faltaba luz, por las nubes cerradas, que no cuidaban el cielo, sino el suelo, de tan descendidas. Las palmeras acongojaban sus verdes. El azul toleraba, sin batalla, la corrosiva infiltración del gris. Grávida de humedad, posesiva, la atmósfera había suspendido la vida. Surto en las aguas iguales, sostenía el barco una quietud sin memoria.


A buen lector, sobran comentarios.

La tierra baldía. T. S. Eliot.


La tierra baldía es un poema no muy largo que inserto en Ediciones Cátedra se convierte en un grueso libro. Dada la importancia que por la década de los veinte del siglo pasado tuvo el poema la introducción es extensa. Recrea la vida de Eliot, la sociedad que le rodeó, su europeización anglosajona desde EEUU así como los cambios que provocó en la forma de entender la poesía junto a las influencias de Ezra Pound.

Una primera lectura, hoja a hoja, al contener tanto la versión en inglés como la española facilita la oportunidad de comparar la traducción propia con la oficial. Las referencias con asterisco en múltiples versos aportan  anotaciones del por qué de los elementos empleados en los mismos o que aporta a la segunda lectura connotaciones que le dan mayor dimensión al poema. Una tercera lectura que abarque a la totalidad del poema de un solo tirón permite entender más a las claras la importancia del poema en el panorama poético mundial.

Morir en primavera. Ralf Rothmann.


Tras leer sus primeras páginas la imagen del protagonista, Walter, conduce nuevamente a la portada. Un chico de diecisiete años que es movilizado por el mando alemán en la primavera del cuarenta y cinco. En esas fechas ya era un ordeñador de primera y de pronto se ve inmerso junto con otro compañero de idéntica edad en el repliegue nazi ante el acoso aliado y ruso.

Sus peripecias son contadas por el hijo cuando en el lecho de muerte  de su padre comienza a preguntarse por sus silencios, por el respeto que infunde, por todo lo que desconoce de su persona. Walter tuvo suerte y regresó, no así su amigo cuya muerte siempre llevó en sus silencios.

La vida en ello. Pedro Flores.



Excepto las antologías los poemarios suelen poseer pocas páginas. Una pena. Pero tienen de bueno el que invitan a la relectura. Es tras ella que el lector ha de advertir lo que debe sufrir un poeta para parir unos versos, lo que se ha de estrujar la cabeza para plasmar con un mínimo de palabras la imagen que tiene en mente.
Pedro Flores es uno de ellos. Tiene esa facilidad para hacer de lo cotidiano un canto sui géneris, exclusivo, junto al arte de encontrar expresiones de gran paladar para los gourmets literarios.
Equilibrio de fuerzas
Esta va a ser sin duda una guerra desigual:
A tus cabezas nucleares enfrento mi mente con sus pájaros.
A tu artillería pesada, el peso de mis dudas.
A tus aviones invisibles, mi incipiente miopía.
A tu bayoneta calada, las injusticias que me calan.
A tu bala trazadora, el trazo de una risa.
A tu jerarquía intocable, la charla de compañero.
A tu toque de diana, la guitarra de un amigo.
A tu tierra de nadie, un país de todos.

Como ves el poder de las armas decanta claramente la cuestión a favor de una de las partes, por eso mejor ríndete a tiempo.

Diario (1932 - 1987) Miguel Torga.


Adolfo Correia da Rocha nació poeta en Tras-Os-Montes del Alto Duero, Portugal, ejerció como médico en dicha región y murió poeta en Coímbra. En su Diario deja algunas muestras de sus versos pero sobre todo de su compromiso consigo mismo, con su propia filosofía, la misma que le llevara a ver censuradas sus obras y vigilada su persona por la dictadura de Salazar.

Es lectura para tomar a base de pequeños sorbos. Algunas anotaciones realizadas en unos pocos días son suficientes para impregnar al lector de su ética en cuanto a conceptos como poder y pueblo, religión y sentimientos, Portugal y portugueses así como personajes y hechos que para él merecieron tener mención en sus apuntes.

Una soledad demasiado ruidosa. Bohumil Hrabal.


La soledad la aporta el protagonista. Vive solo y trabaja solo. El ruido es el de la máquina con la que trabaja que no para de prensar las toneladas de papel que convierte en balas dispuestas a ser transportadas en tren para ser vendidas al otro lado del telón de acero. Lo que se convierte en demasiado es la tristeza con la que debe deshacerse de libros y más libros a pesar de poder salvar los títulos de su preferencia y de verse sustituido por jóvenes que con prestancia militar realizan su labor. Su casa se ha convertido en un baúl donde ya no caben más libros hasta el punto que el espacio sobrante ha terminado por configurar su anatomía; su trabajo carece de sentido pues los jóvenes son más eficientes al no tener en cuenta las maravillas que pasan entre sus manos. Una soledad demasiado ruidosa comienza a ser incompatible con la vida.