Al autor, cuando
contaba con quince años, una mañana en la que se dirigía al trabajo con su
estrella amarilla pegada en el abrigo lo hicieron descender del autobús donde
viajaba junto con sus otros compañeros y sin explicación alguna lo llevaron al
campo de concentración de Auschwitz. Comienza así una vida sin destino, de un
año y medio por diversos campos, contada sin acritud, con cierta inocencia y
humor de lo vivido donde los conceptos de tiempo, destino y libertad son
tratados con una rara perspectiva de felicidad.
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Sin destino. Imre Kertesz.
París no se acaba nunca. Enrique Vila-Matas
Lectura en un cruce de caminos. Por una parte parece
un ensayo sobre la pasión del escritor por Hemingway a partir de la frase de
este último: París..... Por otra, un tratado sobre cómo escribir una novela. Y
como hilo conductor una conferencia a la que es invitado el autor años más
tarde de haber vivido en la Ciudad de las Luces sus inicios como escritor. En
este cruce de caminos aparece la vida y obra del propio Hemingway, de Margerite
Duras arrendataria de la habitación en la que vivió el escritor así como
latinoamericanos y españoles que por los años setenta del siglo pasado ya tenían
una visión distinta a la vida que se desarrollaba en España.
París no se acaba nunca no es lectura
entretenida. El argumento novelesco es muy frágil y en sus inicios se hace
pesada la obstinación del autor por parecerse a Ernest Hemingway. Sin embargo,
es de gran utilidad para aquellos que se interesen por las motivaciones de la
escritura y por cómo estructurar lo escrito.
Manual de vida. Epicteto.
Cuentan quienes han leído mucho que llega un momento
de la vida en el que ya atraen los best seller y deciden optar por lecturas que
no hayan pasado de moda, generalmente escritas por autores que ya no están
entre nosotros. Y que luego, tras navegar entre esos libros de
"obligada" lectura y esas lecturas de sibarita se acaba
irrevocablemente en los griegos, pues descubren que todo lo leído lo han
escrito previamente los griegos.
No es este el caso, pues el libro llegó
en un pedido equivocado, pero sí que es cierto que a pesar de los siglos que
lleva escrito su contenido es tan apropiado para la vida actual o más que
cualquier libro de crecimiento personal.
Don Segundo Sombra. Ricardo Güiraldes.
Güiraldes relata la vida del gaucho, siempre errante y
a lomos de su caballo. Lo hace tal y como habla, con sus: ansinas, güeno,
ajuera; de tal forma que en ocasiones pareciera leerse al modo antiguo canario.
No habrá sido vida fácil la del gaucho a tenor de las
vicisitudes vividas por el protagonista que ya en la pubertad abandona a sus
tías para encontrar en Don Segundo su mentor y protector. Aparecen así todo
tipo de suertes propias de la vida del resero que conforme avanza en su
narración se vuelve algo tedioso como lo ha de ser el cabalgar por tan inmensas
planicies.
Meditaciones. Marco Aurelio.
Es uno de esos libros para leer a
ratitos. Nunca se pierde el hilo de tanta filosofía encerrada en sus cortas
impresiones. No le habrá sido fácil a Marco Aurelio ser a su vez emperador y
tener tiempo libre para el estudio y la anotación de los acontecimientos
acaecidos en su época y dejar por escrito sus pensamientos cargados de contenido
espiritual y filosófico.
Breves amores eternos. Pedro Mairal.
Cada uno de los cuentos es auténtica
caja de sorpresas, y descubrimos el universo del autor que mejor refleja cómo
los hombres afrontan con mejor o peor suerte sus relaciones sentimentales.
Historias en las que el hombre tropieza sistemáticamente con los mismos errores
que lo ponen en evidencia y delatan su limitada capacidad delante de las
mujeres, que tienen mejores recursos emocionales. Mairal tiene una particular
mirada: incisiva, tierna, pero también divertida y perturbadora a veces, que
provoca en el lector absoluta admiración. Ingeniosos y absorbentes, estos
cuentos confirman a Pedro Mairal como uno de los escritores en lengua española
más talentosos de este tiempo.
Entre tierra y mar. Joseph Conrad.
Tres relatos largos a cargo de uno de los escritores
que mejor ha descrito el mar y la vida del marino a bordo así como los útiles,
velámenes y aparejos de los barcos de la época.
En esta ocasión Conrad aprovecha sus conocimientos
marineros para describir situaciones entrelazadas con vivencias amorosas.
Sin trama y sin final. Antón P. Chéjov
Consejos de ayer para escritores de hoy. No dejan
indiferente por su actualidad tras ser escritos por uno de los padres del
cuento y de la literatura rusa.
El viaje de los cuerpos celestes. Javier González.
A finales del siglo XVI el piso de una huerta cerca de
Roma se desploma y por él se puede acceder a unas catacumbas cristianas. Ante
el avance de luteranos y calvinos los restos encontrados en la misma serán
usados para crear la mayor campaña católica de la época. Sus esqueletos serán
llevados por Suiza y Alemania como reliquias santificadas con propiedades
milagrosas.
Piedra, papel, tijera. Maxim Ósipov.
Un buen retrato a base de relatos de la Rusia post
comunista. Los problemas de la vida diaria vistos por un cardiólogo y a la vez
escritor disidente en cuanto a pensamiento de lo vivido y de lo que está
ocurriendo en las nuevas formas de corrupción y violencia cotidiana escritos
con humor, ternura y la promesa de redención.









