El Drina es un río
que surca las tierras de la península de los Balcanes a la altura de la actual
Bosnia-Herzegovina. Uno de sus puentes, en concreto el que da vida a la ciudad
de Visegrad, cerca de Sarajevo, fue construido por los otomanos en su avance
hacia Europa. Mehmed Pasa Sokolovic quiso edificar un puente que sirviera de
unión entre las dos orillas, las mismas en las que había sido separado de su
madre. Cubre así el autor cuatro siglos de historia entre cristianos y
musulmanes en las que el puente sirve como nexo para curar divisiones y ayuda a
comprender las dificultades de entendimiento de los seres humanos sobre todo
cuando la zona es ocupada por el Imperio Austrohúngaro y se avivan los
intereses nacionalistas que acaban conduciendo al asesinato de Francisco
Fernando y al inicio de la Primera Guerra Mundial.
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Carnet de un escritor. W. Somerset Maugham.
Quien quiera acercarse a
Maugham mejor que lo haga disfrutando de la lectura de Servidumbre humana, El
velo pintado o el Filo de la navaja. Carnet de un escritor no es lectura tan
famosa como las nombradas, entre otras cosas porque no es novela pero sí que
aporta un mejor conocimiento de las inquietudes del autor. Reúne escritos de lo
más variado recopilados a modo de diario durante más de cuarenta años. En unas
ocasiones son opiniones personales sobre escritores, en otras entradas realiza
ejercicios de escritura sobre un mismo tema o simplemente notas para una futura
novela o apuntes sobre miembros de la tripulación de los barcos con los que
navegó por polinesia. Año a año desgrana acontecimientos y vivencias en torno a
las dos grandes guerras mundiales así como epigramas a los que era aficionado.
No es lectura para todos los
días ni para todos los lectores pero a buen seguro que hay días y lectores a
quienes pudiera apetecer.
SUITE FRANCESA. Iréne Némirovsky.
Hace referencia a la Segunda Guerra Mundial recordando también la Primera, la obra fue pensada como una composición en cinco partes de las cuales la autora solo alcanzó a escribir dos: “La tempestad en junio”, que tiene 31 episodios, y “Dolce”, con 21.
Los 31 episodios independientes tratan de lo que le
ocurre a una serie de familias francesas antes de abandonar París, al comienzo de la invasión por parte del ejército alemán. Escribe sobre lo que
sucede o podía haber sucedido y en el siguiente capítulo cambia de personajes, para
posteriormente retomar los personajes anteriores y seguir avanzando en la
escritura, en mi opinión de una gran belleza. En Dolce.se centra en la
convivencia de los franceses con el enemigo que había ocupado ParÍs. No sé cómo
es posible convivir con el enemigo; pero sobre todo la gente joven le echa
alegría a la vida, principalmente las muchachas que no dudan en opinar que los
alemanes son muy guapos y muy rubios. Solo la gente mayor tiene más desarrollado
el sentido patriótico Me llamó la
atención, uno de los episodios donde los soldados están en París y le dan la
orden de trasladarse urgentemente al frente ruso.
El libro aunque se relaciona con la guerra no es nada
desagradable. Iréne trata con mucha finura los acontecimientos. La autora no
llego a conocer el final de la guerra pues fue asesinada por los alemanes, algo
que me cuesta comprender; últimamente será propio de la edad, pero ocurren cosas
que no entiendo en absoluto El manuscrito del libro fue publicado después de su
muerte y nos quedamos sin saber qué es lo que hubiese escrito de las otras tres
partes.
Antología. Ezra Pound.
La obra de Ezra es tan
amplia que esta pequeña antología bien vale la pena para acercarse a ella. Su
amplitud es tanta como su vida ya que Pound fue el poeta que abrió a la
modernidad la poesía; fue fundador de movimientos literarios y de revistas,
mecenas, profesor y crítico de muchos artistas, traductor de obras chinas,
ensayista económico; americano de nacimiento e italiano de adopción hasta el
punto de seguir a Mussolini acabó proscrito por aquellos a los que dio de comer
y posibilidades de hacerse un hueco en las artes.
Son famosos sus epigramas y
sobre todo sus Cantos. De estos últimos he de reconocer que no tengo
cultura ni griega ni china suficiente para sacarles partido.
Me ha gustado, de su capacidad crítica, un fragmento escrito a principios de siglo pasado en relación a lo que
leemos, que añado a continuación.
¿Cómo
es que ustedes conocen sólo una selección casual de libros escritos por sus
contemporáneos extranjeros, pero casi nunca sus obras claves o principales?
¿Quién controla, impide el comercio de la percepción, de la intuición, entre un
pueblo y otro?
Nosotros.Evgueni Ivánovich Zamiátin.
Integral. El escritor. Ingeniero y matemático. En
1923, la Glavnist, el órgano censor del régimen soviético se estrenó con esta
novela; su publicación fue prohibida. En 1924, sin autorización por parte del
autor fue lanzada en Inglaterra y en Praga. Esto permitió ser leída por los
intelectuales rusos y Zamiátin fue acusado de traidor y de no haber entendido
la esencia del socialismo ruso. Condenado al ostracismo, sin poder publicar, le
pidió a Stalin que fuera más allá de las deportaciones a Siberia, de la muerte,
que lo exiliara como la peor de las condenas a la que podía ser sometido. Por
mediación de Máximo Gorki abandona el país con su mujer en 1932.
Integral. El prólogo. Ocupa un tercio del libro y hace
un recorrido por el autor, por el análisis de Nosotros en el contexto histórico
así como de las Distopías. Expone cómo Nosotros se encuentra en el trasfondo de
otras distopías como la de Blade Runner en torno a los problemas de identidad,
La Naranja Mecánica y los abusos de poder, el control intelectual en Farenheit
451, Un mundo Feliz y 1984 de Huxley y Orwell respectivamente.
Integral. La novela. Integral es la nave encargada de
llevar a otros mundos el maravilloso modelo social en el que vive el
protagonista, en el que la vida se rige por la fría lógica y por la
organización férrea y controlada de todas las horas del día. El conflicto surge
cuando D-503 conoce a I-330, una misteriosa mujer que le seduce y con la que
mantiene relaciones sexuales fuera de la planificación permitida, al tiempo que
el dirigente de la ciudad, El Gran Benefactor, anuncia que se procederá a
extirpar mediante operación quirúrgica la parte del cerebro que regula la
fantasía, puesto que esta función de la mente es la que provoca la búsqueda de
la libertad.
El loco de la plaza Libertad. Hassan Blasim.
Como en todo conjunto de relatos siempre
habrá unos que gusten más que otros. En concreto el que aparece en portada no
ha sido uno de mis preferidos pero los que llevan por título: La gaceta del
ejército, La bolsa de Alí y El camión de Berlín sí que me han gustado. Los
relatos de Blasim son una extraña mezcla entre realidad y ficción al estilo
hispanoamericano pero con Irak como telón de fondo. La supervivencia en tiempos
de dictadura, de guerra y de migración favorece historias que pudieran parecer
irreales para quienes nos movemos en las dulzuras de esta corrupta paz que
tantas horas proporciona de conflicto en tertulias televisivas. Sin embargo, el
conflicto Iraquí, con los abusos de Saddam Hussein junto a la intervención
aliada en busca de un argumento armamentístico televisivo, proporciona
infinitas historias civiles de las que se nutre el autor para exponer sus once
relatos en lo que se mezcla el horror a la muerte con la voluntad de vivir.
Según la contraportada del libro tienen
cierta propensión a lo macabro. Debe ser que la vivencia tétrica de una guerra
no es la misma cuando se ve endulzada en pantalla que cuando se lee en un
relato, aunque ambas se realicen desde un cómodo sofá.
El libro de la Almohada. Sei Shônagon.
Parece que sea un libro de
amor donde la almohada haga de notaria. Su estructura es propia de un diario
con sus anotaciones de aquello que a lo largo del día llama la atención. Es
ambas cosas y mucho más ya que en sus páginas la escritora deja constancia de
situaciones propias de la corte en un Japón del siglo VIII: de poemas, de sus
conversaciones con la emperatriz, intercambio de cartas, impresiones personales
en torno a las buenas maneras de la época, la vestimenta, los árboles y un
largo etcétera que obliga a pensar en un libro anárquico ya que no existe un
hilo conductor que se focalice en una idea y, sin embargo, el libro es toda una
unidad impregnada con el sentimiento de quien lo escribió.
FAHRENHEIT 451. Ray Bradbury.
El libro propuesto por David para comentar en el Club de la Ranilla, trata, de bomberos que queman libros, porque los libros son peligrosos ya que hacen reflexionar y pensar a los lectores.
A pesar de tener un hermano bombero: Franc, con lo que
parte del libro quedaría en casa, no le encontré el punto de equilibrio a la
lectura. Lo achaco a que no me encontraba bien, pues soy un lector cochino que
lee todo lo que se le pone por delante. Leía FAHRENHEIT 451 y era como si el
libro estuviese escrito en un idioma que no conocía. Tuve que llegar a la
página 122, para encontrar un interesante debate acerca de los libros. Estando
en el Club, David menciona a Cecilia una chica a la que no le interesa cómo se
hacen las cosas sino por qué se hacen; frase que también recuerdo que leí, tuve
que detenerme y apuntar. Reparte una serie de pensamientos sobre la lectura,
que, leen y comentan los lectores. A continuación se detiene en la quema de
libros a través de la historia, siendo triste y curioso en Cuba, donde se
quemaron libros sobre el cubismo de la biblioteca de Pablo Neruda, pues
aquellos revolucionarios en su afán e ignorancia, creían que dichos libros podrían
estar relacionados con la Revolución Cubana.
David, estuvo muy bien y le llevaría tiempo, pensar, ocurrirsele, y trabajar la
reunión sobre el libro.
Para terminar repetir que no le encontré el punto a la
lectura, y aclarar que el equivalente 233º C, es la temperatura a la que arde el papel de los libros.
Una mujer difícil. John Irving.
El detonante es la muerte de los dos hijos en un accidente de
tráfico. Uno de ellos al volante, el otro de copiloto, mientras el matrimonio
duerme la mona en el asiento de atrás. No obstante, Ruth viene al mundo para
cubrir el vacío. Tenían unos dieciséis años, como Eddie, a quien contrata Tedd,
el padre, como principiante para que le ayude en la exitosa carrera de escritor
de cuentos infantiles que se ha labrado. La relación de pareja va a la deriva
desde aquel fatídico accidente.
Aquel verano, Marion, la madre, que tiene la casa empapelada con
las fotos de sus hijos decide hacer un hombre a Eddie a base de bien. Al
comenzar el otoño desaparece. Ruth tiene cuatro años cuando la abandona su
madre.
Los tres también se hacen escritores, enmascarando en sus
novelas sus propias experiencias. Cada cual con sus propias características
sexuales. Ruth consigue reconocimiento internacional. Tras más de treinta años
vuelven a coincidir cuando Graham, el hijo de Ruth, cumple cuatro años.
Es una novela (lo escribe el propio autor en la página 544) que
trata de “la buena suerte, de cómo la buena suerte y el infortunio se
distribuyen por desigual, si no al nacer, por lo menos a medida que se dan las
circunstancias sobre las que no tenemos control, así como en la pauta al
parecer de los acontecimientos que entran en colisión”.
Característico de este autor es la meticulosidad con la que
escribe. No hay nada al azar, no es que sea prolijo en descripciones, pero si
las hace acabarán enlazadas en alguna otra página más adelante aunque parezca
que pertenecen a historias paralelas que son de relleno. Ello no quita que el
grueso en páginas de su obra pudiera ser más delgado.
ÉBANO. Ryszard Kapuscinski.
Le seguía la pista desde
diciembre de 2012, cuando Javier lo comenta en el club de lectura Agustín de Betancourt.
Me gustó mucho la opinión que le mereció el libro pero no pensé que me llegara
a agradar tanto. Ébano es lo máximo que se puede despachar. Además Mercedes
sostenía que era un autor que le interesaba y yo ¡sin saber que existía el polaco!. La lectura es para no
dejarla pasar. En palabras del autor << no es un libro sobre África, sino
sobre algunas personas de allí durante el tiempo que pasaron juntos>>. En
realidad África es un continente demasiado grande y complejo para poder
describirlo.
Fue el libro elegido por
Rebeca para comentar el 9 de junio en el Club de lectura la Ranilla, así que me
dije, por lo visto toca leerlo. Su intervención fue muy buena a pesar de lo mal
que lo había pasado para llegar hasta allí. Se ayudó de un powerpoint y desarrolla temas muy
interesantes como la familia y la política entre otros, que sirvieron para que
intervinieran una parte de los asistentes al encuentro.
En África los niños son
importantes siempre son los más grandes los que cuidan de los más pequeños. El
agua también lo es y, para que no se
pierda ni una gota de agua tienen que mantener el equilibrio de sus menudos
cuerpos. En las guerras los niños carecen de instinto de conservación,
desconoce el miedo que solo los años, le hará conocer. Entre los niños el
hambre es algo habitual lo que piden no es pan, fruta o dinero , sino algo
sorprendente: un lápiz o un bolígrafo.
Recordar que Sudan fue el
primer país africano que tras la Segunda Guerra mundial obtuvo la independencia
y que en 1960 diesiséis países de África habían dejado de ser colonias, algo
que parece muy distante. Escribe sobre los dictadores Bokassa de la República
Centro africana y Amin de Uganda, tremendos personajes que afloraron en la
época y allí en medio estaba Kapuscinski para contarlo.
La visión del tiempo del
europeo y el africano es totalmente distinta. El mundo espiritual del africano
es rico y complejo y posee una vida interior muy religiosa ya que existen tres
mundos: la realidad, los antepasados y el reino de los espíritus.
En África a veces hay que
recorrer muchos kilómetros para toparse con un árbol que es generador de una
simple sombra. Los yorubas creen que si la sombra abandona al hombre este
morirá. Si un rayo destruye el árbol también morirán las personas que han
vivido a su sombra .La idea sorprendente y luminosa es que el desierto te
enseñará que hay una cosa que se puede amar y desear con más fuerza que a una
mujer: es la sombra. En cambio el ganadero madrileño Victorino Martín es de la
opinión (a la que me adhiero), <<que solo hay algo mejor que una mujer:
dos mujeres >>
Me ha parecido un libro
extraordinario. Cuando llegué al final de la lectura tuve la sensación de cómo si
se hubiera cortado un caudal de agua.
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