Para
los amantes de la novela histórica Victus se presenta como una oportunidad amena, en ocasiones divertida, de conocer el relato de la caída de Barcelona en
septiembre de 1714 a través de la opinión de uno de sus protagonistas. Zubi
Piernaslargas, ingeniero al servicio de la defensa y ataque de ciudades
amuralladas, relata en primera línea los acontecimientos políticos
desencadenados desde la muerte de Carlos II El Hechizado en 1700 para establecer en el
trono a Felipe V o a Carlos III (borbones y habsburgos) junto con los movimientos de tropas de toda
Europa por la península hasta terminar en el asedio de la ciudad catalana. Una
forma entretenida de conocer las estrategias de guerra de aquella época y la
idiosincrasia de los catalanes.
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Los pasos perdidos. Alejo Carpentier
Después de la lectura de muchas de sus páginas y coincidiendo la misma con los días de temporal que hemos sufrido recientemente, ya no sabía si volverme sobre mis pasos , detenerlos o...seguir caminando hasta donde esta lectura me llevara, tal era la desazón, curiosidad, aturdimiento que tenía.....Hubo un momento que sentí que era "demasiada literatura " para mí. "alta literatura", y que no estaban mis oídos preparados para la musicalidad de esa prosa que va y vuelve haciendo filigranas mágicas de tal suerte que pierdes totalmente la trama ¿de qué habla? ¿dónde estoy?...
Un pensamiento, finalmente, arroja luz a mis cavilaciones: es igual donde esté, perdida ya del todo, disfruto sólo del paisaje de la exquisita prosa de Carpentier. "Éramos seres ínfimos, mudos, de caras yertas, en un páramo donde sólo subsistía la presencia foliácea de un cacto de fieltro gris, agarrado como un liquen, como una flor de hulla, al suelo ya sin tierra " (pág 81 )
¿Éramos ? ¿Quiénes eramos ? ya me daba igual, no pudiendo atender a la forma y al fondo, decidí seguir disfrutando de esa fiesta del verbo....porque...
"De pronto bulle el agua y un cardumen de peces que saltan, chocan, se atropellan, pasa por encima de nuestra barca, erizando la corriente de aletas plomizas y olas que se abofetean con ruido de aplausos " (pág 269). La selva, en plena selva....estoy en la selva....... y..."Cuando recupero el aliento perdido me miro en el espejo ennegrecido por horruras de mosca que está en el fondo de la sala y veo un cuerpo, ahí, sentado junto a la mesa, que está como vacío. No estoy seguro de que se movería y echaría a andar si yo se lo ordenara. Pero el ser que gime en mí, lacerado, desollado, cubierto de sal, acaba por subirse a mi gaznate en carne viva, e intenta una protesta balbuciente..." (pág 277)
Un pensamiento, finalmente, arroja luz a mis cavilaciones: es igual donde esté, perdida ya del todo, disfruto sólo del paisaje de la exquisita prosa de Carpentier. "Éramos seres ínfimos, mudos, de caras yertas, en un páramo donde sólo subsistía la presencia foliácea de un cacto de fieltro gris, agarrado como un liquen, como una flor de hulla, al suelo ya sin tierra " (pág 81 )
¿Éramos ? ¿Quiénes eramos ? ya me daba igual, no pudiendo atender a la forma y al fondo, decidí seguir disfrutando de esa fiesta del verbo....porque...
"De pronto bulle el agua y un cardumen de peces que saltan, chocan, se atropellan, pasa por encima de nuestra barca, erizando la corriente de aletas plomizas y olas que se abofetean con ruido de aplausos " (pág 269). La selva, en plena selva....estoy en la selva....... y..."Cuando recupero el aliento perdido me miro en el espejo ennegrecido por horruras de mosca que está en el fondo de la sala y veo un cuerpo, ahí, sentado junto a la mesa, que está como vacío. No estoy seguro de que se movería y echaría a andar si yo se lo ordenara. Pero el ser que gime en mí, lacerado, desollado, cubierto de sal, acaba por subirse a mi gaznate en carne viva, e intenta una protesta balbuciente..." (pág 277)
Merce
Las joyas del Paraíso. Donna Leon
En "Las joyas del Paraiso", Caterina Pellegrini, experta en ópera del Barroco, rastrea la existencia de una valiosa herencia en unos documentos hallados por los descendientes de un genial compositor vinculado a la Iglesia católica. Caterina se adentra en la Venecia de finales del siglo XVII, investigando, sin proponérselo, la supuesta implicación del músico en el crimen más famoso de la época. En Las joyas del Paraíso, Donna Leon reúne sus tres grandes pasiones: la novela negra, la ciudad de Venecia y la música barroca.
Una novela entretenida, pero que se queda en eso.
EL SIGLO DE LAS LUCES.Alejo Carpentier.
Trata
de Víctor Huges, marsellés y exportador de la Revolución Francesa a las
Antillas. Sorprende el hecho de que se trae de la metrópoli una guillotina,
para impartir justicia. El Decreto de Abolición de la Esclavitud es burlado mediante
un pliego de instrucciones escritas por el propio Víctor Huges de la siguiente
manera: << Francia en virtud de sus
principios democráticos, no puede ejercer la trata. Pero los capitanes de
navíos corsarios pueden vender en puertos holandeses los esclavos que hayan
sido tomados a los enemigos de la República >>.
El
libro se me hacía pesado. Una mañana me levanté y aunque había llegado hasta la
pág.248, decidí abandonar la lectura que me resultaba imposible, puesto que no
me aportaba nada, teniendo la sensación de estar inmerso en un tremendo laberinto y
sentir que era incapaz de encontrar la salida.
Antología del microrrelato español (1906-2011)
Cuando los microrrelatos son
buenos siempre existe una cierta connivencia con su autor, una cierta
tolerancia que perdona las posibles carencias por intentar decir tanto con tan
poco. Si por el contrario son muy buenos el lector ha de pararse tras el punto
final, sonreír y volver a leer para disfrutarlos nuevamente porque llámese como
quiera denominarse (relato hiperbreve, nanocuento, literatura cuántica,
minicuento, microficción) a esos pocos renglones en los que se despliega toda
una historia ni le falta ni le sobra una palabra. Es una obra arquitectónica
realizada a escuadra y cartabón que al igual que éstos útiles deja al lector
los triángulos huecos para que se asome por ellos y siga construyendo el resto
de la obra a su imagen y semejanza tras
su lectura.
Es lo bueno que tiene una
Antología
Ya lo advierte la carátula posterior: Las palmeras salvajes
no es una novela sino dos. Con la particularidad de estar físicamente interpuesta
la una con la otra y no tener nada que ver entre ellas. Así, a un capítulo de
Las palmeras salvajes, que trata de una tortuosa historia de amor, le sigue
otro de El viejo, en la que un penado regresa a su cárcel tras haber saboreado
más de un mes la libertad. No hay forma de hilar la una con la otra: en Las
Palmeras se cierne la lucha moral ante el aborto, en El viejo la lucha por no
abandonar a una mujer y su recién nacido. Sin embargo, conforme avanza la lectura,
la conexión es patente pues a pesar de que los personajes, las ubicaciones en las
que se desarrollan ambas historias y las tramas nada tienen en común es el
sentimiento que embarga al lector el que conecta ambas novelas.
Ictus Lía. Yosune Rodríguez Martínez
Sin pretensiones literarias, sin ánimo de victivismo, Ictus
Lía cuenta en primera persona el monólogo interior de una madre cuya hija de 25
años, capaz de usar todo su cuerpo para hacerse entender entre orcas, se ve
incapaz de comprender la vida, entre medio cuerpo, tras sufrir una hemiplejia.
Se convierte así su lectura en un gran ojo, en una de esas
ventanas que tienen los acuarios a través de la cual podemos ver la vida real
más allá del show diario que cada cual ofrece en superficie.
Esa vida real en la que una madre se transforma en la jefa de
la manada, la orca líder, la que coordina sufrimientos, entrena al resto de la
familia y emprende los viajes necesarios en busca de nuevos caladeros que
aporten a su hija la mejor recuperación física y afectiva, lo que ha hecho
posible que Lía, al igual que su amiga la orca Kohama en la foto de portada,
vuelva a saludar a la vida.
Tres tristes tigres. Guillermo Cabrera Infante
Libro interesante para quien desee conocer, de la mano de
tres personajes de la farándula nocturna cubana, La Habana de finales de los
años cincuenta con su Sala Tropicana, sus daikiris, su jazz y el turismo
americano que visitaba la isla. Todo ello envuelto en el más puro español de la
isla, con su amol, su trusita de baño, su bata de vestir, y sus panes con
bisteques. Curiosidad ésta que puede animar a su lectura junto con el humor
propio del caribeño y las buenas descripciones de la capital cubana.
Sin embargo TTT es una novela experimental, en la que el
lenguaje, las estructuras narrativas y la imaginación literaria no se rige por
los cánones habituales, lo que hace que el lector que espere algo más lineal en
el proceso de su lectura se pueda quedar libro en mano a medio leer o como
dirían en aquella época: te puedes quedal vestido y sin bailal.
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