Divulgar es un arte. No todas las personas con gran
conocimiento en una materia son capaces de hacerla fácil y amena a los
interesados en mejorar su conocimiento sobre un tema concreto. Ocurre con la
Historia donde Nieves Concostrina la acerca de forma entretenida y llevadera, y
también Lola Pons, en su caso con historias cotidianas sobre el uso de español.
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El árbol de la lengua. Lola Pons Rodríguez.
La carretera. Cormac McCarthy.
Propuesta violenta y desoladora que desde el primer
párrafo introduce al lector en un escenario apocalíptico gracias al peregrinaje
de un padre y su hijo, carrito de supermercado a rastras, por una carretera que
les conduce hacia el mar. A pesar del color negro del asfalto y los bosques
quemados, de los grises del cielo y del mar y gracias al recuerdo de lo vivido
antes de ser conducidos a esa situación y los variopintos encuentros con otros
seres humanos la novela destila un atisbo de esperanza en el ser humano más
allá del nombre del barco encallado: Pájaro de Esperanza, de Tenerife, que en la
página 166 encuentran y que tan buenos útiles les proporciona.
Un árbol crece en Brooklyn
No es una novela histórica pero encierra mucha
historia. En concreto la historia de los primeros veinte años del siglo XX en
el barrio de Brooklyn. Y toda esta historia pasa a la vista de Francie, la niña
que lee al pie de una escalera y ve crecer un árbol que solo se desarrolla en
los barrios más pobres. Por ella pasan todas las vicisitudes de su familia, las
de su entorno y las de la escuela al tiempo que no deja de seguir el consejo de
su abuela: leer todos los días alguna hoja de La Biblia y de alguna obra de
Shakespeare. Entrañable y emotiva historia al tiempo que dura para una niña en
la que puso todas sus esperanzas la familia para que llegara a la universidad.
Los armarios vacíos. Annie Ernaux.
La historia es bien
sencilla. La auto biografía de una universitaria desde los cinco seis años
cuando vive en una tienda bar a las afueras de la ciudad con sus borrachos a
los que da de beber su padre y con los clientes a las que la madre fía hasta
fin de mes hasta que llega con el esfuerzo de los padres al colegio privado y
luego a la universidad lidiando con sus amigas que acuden a fiestas y tienen
otros intereses.
Lo que no es sencillo es
hacerlo con frases cortas, un lenguaje certero que mete al lector en la tienda,
en los conflictos de la adolescencia y en los problemas universitarios al
tiempo que planea un aborto en ciernes.
Llegue al
libro por recomendación de un amigo. Lo tenia pendiente y me frenaba el elevado
número de páginas.
Es el
diario de Toni, un profesor de filosofía de un instituto madrileño que decide
suicidarse dentro de un año.
Durante
los diferentes capítulos, que coinciden con los meses de un año va contando su
vida.
El
personaje de TONI es normal, con una familia con problemas,
separaciones, amistad, enfermedades, amores .etc.
La madre y
Agueda son sus personajes favoritos sin olvidar a la perra Pepa.
El libro
está bien escrito lo cual te atrae y hace que no renuncies a leerlo para ver en
que acaba. A pesar de que el tema es espeluznante la novela no es triste.
Los
vencejos están revoloteando durante toda la novela y el profesor es un forofo
de estos pájaros que vuelan sin descanso, viven en las ciudades y comen y
copulan en pleno vuelo. El libro es entretenido y se puede leer. Escribe con
una transparencia y una fluidez muy digna de ser resaltada.
Veremos a
ver lo que nos depara el libro PATRIA.
Vidas escritas. Javier Marías.
Nutritiva lectura sobre escritores y escritoras ya
fallecidos que de forma ágil y volandera lleva de un autor a otro mediante la
exposición, en clave de humor, de sus vidas casi siempre azarosas en la que se
demuestra que nada hay nuevo bajo el sol y máxime cuando se trata de quienes se
ven atrapados por el oficio de la escritura. Egos enardecidos, absenta, drogas,
orgías, todo cabe, a todo se le podrá sacar valor literario.
Concluye el libro con unas fotografías de postales de
escritores que el autor gustaba de reunir y que aprovecha para hacer unos
breves pero descriptivos apuntes sobre las mismas en los que se aprecia sus
grandes habilidades para sacarle partido a los rostros de los literatos
comentados.
Nunca fuimos más felices. Carlos Marzal.
Cuando coincide que un
padre acompaña a su hijo a todos los entrenamientos, a todos los partidos, que
a su vez es aficionado al fútbol y escritor surge un libro como este en el que
se mezcla lo balompédico con lo literario y donde caben textos dedicados al
césped, el balón, las camisetas, los vestuarios, los padres energúmenos, los
viajes, el bocadillo de tortilla, y un extenso etcétera aliñados con lo que el
propio autor confiesa que le gusta: disgregar; lo que añade un plus a su
lectura pero que en ocasiones la desvirtúa y alarga innecesariamente.
Tiempo curvo en Krems. Claudio Magris.
Formado por cuatro pequeños
relatos, Magris le saca partido literario a situaciones curiosas. Un hombre
rico que se camufla interpretando un peculiar papel; un profesor que viaja a
una ciudad para dar una conferencia sobre Kafka y allí se encuentra con una
mujer que lo lleva a pensar en otra; un escritor judío que comparte coche y
conversación con un joven poeta y un profesor que asiste al rodaje de una
película basada en una novela que recreaba un episodio vivido en su juventud.
Las cosas que llevaban los hombres que lucharon. Tim O`Brien.
Al título, por largo, le
faltó el dónde llevaban las cosas los hombres que luchaban. Las llevaban al
cuello, en los bolsillos o en sus mochilas y las llevaban en Vietnam. De eso
trata el primer capítulo de este libro en el que cada soldado, al peso
inevitable de su carga, bien fuera quien potara la radio, el botiquín, el
mortero o la ametralladora o bien fuera simple soldado de infantería sumaba dicha
cargar al peso de sus amuletos, los cuales le tenían conectado a la realidad
dejada en EEUU. Los otros capítulos se desvanecen entre la jungla vietnamita,
los túneles enemigos y las minas que el pelotón al que perteneció quien escribe
sobre esas cosas sufrió, así como de la posterior vuelta a casa.
El señor Ibrahim y las flores del Corán. Eric Enmanuel Schmitt.
Momo es un adolescente judío que se abre a la vida entre
grandes dificultades familiares en un barrio de París. Conoce al señor Ibrahim,
un anciano tendero musulmán que le guiará en su desarrollo personal. Le enseña
a sonreír y a partir de este pequeño cambio la vida de Momo comienza a cobrar
sentido.








