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Ártico. Marzio G. Mian.


 

Ártico es un estudio actual sobre las consecuencias del deshielo. De cómo las distintas naciones andan prestas para la explotación del paso de cargueros y petroleros a través del polo para ahorrar gasto en Panamá y Suez y acortar los tiempos de entrega. Pero también para explotar un subsuelo que ahora aflora a la superficie. En medio los grandes problemas de siempre al trasladar la arabia petrolífera a la Groenlandia de las tierras raras como son el permafrost y su derretimiento, el impacto en la flora y la fauna, el cambio de la caballa por el bacalao con el aumento de las corrientes cálidas o bien el cambio sufrido por los inuit al ver cómo su horizonte se lo disputan otros amos.


Agua quemada. Carlos Fuentes.


 

Son cuatro cuentos, en principio de apariencia inconexa que a la postre lo están tanto por los personajes como por la trama. En ellos se puede observar el cambio en la sociedad mexicana existente entre lo heredado tras el periodo revolucionario y el asentamiento de la sociedad allá por los años 50. Fuentes, al margen de buen narrador y con estilo propio entra en detalles de la vida que colocan su literatura como la propia de un gran observador de lo cotidiano, lo que exprime de forma magistral.


El año del pensamiento mágico. Joan Didion.


 

Tras una neumonía la hija de la escritora ingresa nuevamente y permanece en coma. Semanas más tarde durante la cena con el padre de la misma, este sufre un infarto masivo e ingresa cadáver.

Es este el relato del duelo, ese estado de “enfermedad” que sufre el ser humano ante la pérdida de sus seres queridos.

A pesar de tener mucha viruta de corte americano como son los viajes para acá y para allá, las reuniones y los recuerdos muy generales que compartió con su esposo, en ocasiones entra en su intimidad y revela cuestiones del proceso del duelo que ayudan a entender el mismo.


Un rincón en el Jardín de las Hespérides. Lady Goodenough.



Para la autora, que vivió en Güimar, a inicios del siglo pasado, es ahí donde debió hallarse el Jardín.

Relato de sus gentes y costumbres, de su alimentación y vestimenta.


El libro se complementa con dos escritos sobre expediciones a El Teide que aportan datos curiosos para la época.


Las Campanas Gemelas. Lars Mytting.


 

Las iglesias noruegas a mitad de camino entre la fe y doctrinas protestantes y las tradiciones ancestrales de los pueblos vikingos suponen un foco de interés para los alemanes a fin de evitar su destrucción. A su vez, para los iglesia noruega, el poder venderlas y construir otras más acordes a los tiempos en los que pudieran celebrar los oficios todo el año sin los rigores del frío y enterrar a sus fieles tras su muerte y no tenerlos todo el invierno en sus casas conservados al no poder excavar en la helada tierra supone una buena inversión. Cuenta esta novela la compra de una de estas iglesias totalmente fabricada en madera, su desmonte y supervisión a cargo de un joven arquitecto, la influencia del joven cura y las intenciones de una muchacha de uno de los valles colindantes a la construcción.


El planeta Tenerife. Olivia Stone.


 

En 1883 llega Olivia con su marido a Tenerife con la intención de recorrer las siete islas. En este tomo se presenta su estancia y vicisitudes por los distintos pueblos de la isla así como su ascensión al Teide. Con una prosa sencilla pero efectiva en sus descripciones comenta sus alianzas con los ingleses ya afincados a fin de facilitarle cartas de presentación con las que abrirse paso pueblo a pueblo entre una población curiosa al ver montar en su jumento a una dama al estilo caballero o dormir en una tienda antes que en una casa. Las vivencias son de lo más variopintas entre las que se encuentra el apoyo del “práctico” o guía Lorenzo, de Puerto de la Cruz como intermediario entre el matrimonio y los isleños así como su capacidad para conseguir los medios necesarios para hacerles la vida en la isla más llevadera.


Atlas de los prejuicios. Yanko Tsvetkov.


 

Excelente forma de hacernos ver cómo entendemos al resto de países que nos rodean. De cómo las fronteras imponen unos estereotipos que difícilmente pueden ser eliminados  y de cómo estos han ido mutando con la evolución histórica. Tanto en mapas nacionales y europeos como los mapamundi los prejuicios son tratados con fina ironía.


A través de Tenerife. Cipriano de Arribas y Sánchez.


 

Don Cipriano, farmacéutico abulense, comenzó su andadura profesional en Icod. Posteriormente se instaló en Los Realejos. Su libro, publicado en 1900, es una vuelta a Tenerife en el que describe cada pueblo donde incluye no solo datos demográficos sino sus usos y costumbres locales recreándose preferentemente en las prácticas curanderas por lo que describe la práctica de las mismas y sus anécdotas.


Viajeros en Tenerife. Wilde y Burton.


 

El padre de Oscar Wilde, médico, estuvo en Tenerife, y más concretamente en Puerto de la Cruz, Sitio Litre, en 1837. Como médico acompañaba a uno de sus pacientes afecto de tuberculosis.

Se convierte así ante la opinión anglosajona en uno de los primeros valedores del clima del Valle de la Orotava sobre los ya conocidos de Funchal, en Madeira.

Pero no solo eso, Wilde pormenoriza sobre la isla y sus habitantes y hace crítica su voz ante el abandono del Jardín botánico así como la decadencia y abandono en asuntos públicos.



Se confirman al menos cuatro visitas de Richard F. Burton a la isla. Pero parece ser que pudieron ser algunas más. Como representante de la corona inglesa en Fernando Poo las cuatro permanencias en las islas están en función de las visitas de regreso a su país durante los tres años que duró su misión diplomática. Pero hubo otras en las que el archipiélago fue punto de encuentro vacacional con su mujer. Paradigma de los exploradores, alter ego de los políglotas Burton también fue un prolífico escritor. Con un día en Tenerife tuvo suficiente para explicar no solo su estancia sino todo aquello de lo que pudo documentarse acerca de la isla.


Yo, otro. Imre Kertész.


 

Reflexiones de un húngaro que vivió muchos años encarcelado debido a su oposición al régimen. Cuenta sus vivencias al ser invitado para dar conferencias sobre sus libros una vez se encuentra en libertad. Las cosas que no comprende tras la caída del muro, el comportamiento de los taxistas que lo trasladan y el de los recepcionistas de los hoteles en los que se hospeda. Todo lo hace desde su perspectiva de honestidad que nadie entiende, ni por ser húngaro ni mucho menos por ser judío.