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Cartas contra la guerra. Tiziano Terzani.



Tras el 11M y la caída de las Torres Gemelas en Nueva York el autor se cuestiona la represalia norteamericana desde la óptica de los afganos.
Las cartas son un canto a la no violencia y al mismo tiempo una visión de un país fronterizo y de gran valor estratégico para rusos y americanos donde lo de menos ha sido liberar a las mujeres del burka (parece ser que nadie les ha preguntado personalmente) y sí imponer un modelo occidentalizado de vida simplemente por creer que es el único y el mejor y ya de camino mover el dólar fuera de su país.

Veinte años y un día. Jorge Semprún.



Veinte años después del 18 de Julio continua rememorándose en una hacienda toledana un ritual por el que se recuerda la muerte de uno de los señoritos hacendados a manos de la turba que con rastrillos y algún fusil se abalanzó contra la sosegada vida familiar. Alrededor de ese día y el siguiente traza Semprún un laberinto de idas y venidas en el tiempo por donde discurre la resistencia comunista en 1956, su persecución así como la vida íntima de uno de los hermanos (con derecho a pernada) sobre la mujer del hermano muerto aquel día. Mujer que a su vez disfruta con el voyeurismo de una sirvienta al ser costumbre que arraigó en ella en sus primeros meses de matrimonio, y que dio a luz a gemelos, sin que el marido tuviese tiempo a disfrutarlos y que a su vez le causan problemas de índole moral impropios para la época.
Buen recorrido por esos años de posguerra en el que al margen de las voces disidentes en el exterior, dentro de España comenzaban a fraguarse otras ideas.

Los suicidas del fin del mundo. Leila Guerriero.



El fin del mundo se encuentra en Patagonia. En un pequeño pueblo construido en torno a las prospecciones petrolíferas de Repsol. Formado por una amalgama de gentes de paso que no lo ganan tan mal pero cuyos hijos carecen de futuro. En él, allá por el final de siglo tuvo lugar una docena de suicidios en corto espacio de tiempo entre jóvenes de 20 a 30 años. Se habló de una secta, de una lista dejada por la primera persona en suicidarse pero nadie hizo nada.
La autora viajó para recoger el testimonio y crear esta crónica en la que el viento pampero es un protagonista más no solo de esa docena de muertes sino de otros suicidios previos así como de los ocurridos durante la puesta en orden de sus notas hasta la edición de Los suicidas del fin del mundo.

Pálido fuego. Vladimir Nabokov



No doy para más. He leído el libro. Me han gustado muchas frases, me he perdido y vuelto a hallar. No sé. Será esta atmósfera plomiza del tedio provocada por el confinamiento. Lo cierto es que mejor copio y pego lo escrito en la contraportada.
Nos hallamos ante una obra maestra, un «tour de force», una novela originalísima, desconcertante y diabólicamente divertida, que figura entre las preferidas de su propio autor y en la que refulge, de forma inigualable, su alambicada ironía y su mortífero humor. "Pálido fuego" se presenta como la edición póstuma de un largo poema escrito por John Shade, gloria de las letras norteamericanas, poco antes de ser asesinado. En efecto, la novela consta del susodicho poema, más un prólogo, un voluminosísimo corpus de notas y un índice comentado del editor, el profesor notas y un índice comentado del editor, el profesor Charles Kinbote. A través de sus prolijos y entrometidos comentarios sobre el poema, sobre su amistad con Shade los meses anteriores a su muerte, y sobre el lejano reino de Zembla, que tan precipitadamente tuvo que abandonar, Kinbote va trazando un hilarante autorretrato, en el que acaba por delatarse como un individuo intolerante y altivo, excéntrico y perverso, un auténtico y peligroso chiflado. En este sentido, podría decirse que "Pálido fuego" es también una novela de intriga, en la que al lector se le invita a tomar el papel de detective. 

Cuentos completos. Elena Garros.



Al ser completos, los cuentos, los publicados y los póstumos, es curioso cómo se puede valorar la evolución de una escritora en su forma de tratar los textos y en su temática, y al mismo tiempo preguntarse qué ha pasado para que surja ese cambio.
Los cuentos de 1964, reunidos en La semana de colores son radiantes, llenos de fantasía, fiel exponente del realismo mágico que aún ni siquiera se había bautizado como tal. Luego, en 1980, se publica Andamos huyendo Lola, en el que aparece el relato de una madre y su hija con sus gatos a cuestas por ciudades como New York, Madrid y un México de ida y vuelta, en el que los cuentos se vuelven oscurantistas y algo caóticos. 1977 da pie a otra serie de cuentos, así como 2006 a uno póstumo y a dos más inéditos donde la escritora no recupera su fantasía pero sí su pluma volandera que lleva al lector por los vericuetos del cuento.
En su trayectoria cuentista se puede entrever su vida personal. Al principio como enamorada y esposa de Octavio Paz, premio nobel mexicano, para luego malvivir dicho amor a su sombra literaria, separarse, no ser bien hallada en su país por sus desavenencias con la política mexicana y acabar exiliada. Actualmente su figura literaria está en alza.  

MI FAMILIA Y OTROS ANIMALES. Gerald Durrel.


El naturalista un hombre inteligente obeso y buena persona, tenía, además un desbordante sentido del humor siendo vital y optimista. Nació en la India y desde pequeño siente una irresistible atracción por los animales, comunicándole a su madre que de mayor quería  fundar un zoológico. Al morir su padre que era ingeniero civil la familia decide regresar a Inglaterra pero debido a lo desapacible del tiempo ponen rumbo a la isla griega de Corfú donde Guerry pasa los mejores años de su vida.
El libro narra lo que vivió la familia Durrell cuando se traslada a la isla de Corfú buscando un clima más benigno, lo conforman una colección de anécdotas y situaciones que nos permite conocer a la familia de Guerry, a los habitantes de Corfú y a la flora y la fauna de la isla griega con profusión de detalles. No cabe duda que la familia es excepcional, comenzando por su madre una señora viuda con la cabeza encima de los hombros que no se altera por nada buscando siempre el lado amable de las situaciones; el hermano  mayor Larry, bohemio y protestón, se rodea de personas similares siendo capaz de aconsejar a su madre que se cambie de casa porque había invitado  a unos amigos a pasar unos días; Leslie aficionado a las armas de fuego y a la caza; la hermana Margo obsesionada con el acné y los regímenes alimenticios y el perro Roger al que se unirán otros tres perros, la tortuga Aquiles, una mantis llamada Cicely (insecto mastoideo) y Jerónimo salamanquesa (reptil saurio) parecido a una lagartija, sin olvidar a los dos sapos vulgares y las gurracas (urracas pequeñas).  
De pequeño fue educado por profesores particulares que bajo su aceptación  tenían preferencia por la historia natural antes que por otras asignaturas; así que Teodoro sabia de todo lo habido y por haber, era con frecuencia consultado, al poco tiempo le sustituye Kralefsky cuyos antepasados se enredan en un amasijo de nacionalidades  con predominio de la inglesa, era aficionado a la ornitología por lo que tiene algo en común con su alumno; la madre de Kralefsky una señora curiosa hablaba muy en  serio con las flores. Debido a su carácter abierto y optimista y a su buena disposición hace amistad con la mayoría de los habitantes nativos de la isla siendo el primero Spiro que había emigrado a América y cuando consideró que había ganado lo suficiente regresa con un tremendo coche americano que emplea como taxi prestándose a proteger a la familia inglesa para que no sean estafados. Otro personaje con que se encuentra el naturalista en una de sus innumerables excursiones es Kesti Panopoulo el cual después de estarse viendo durante algún tiempo  le informa que aunque a veces sale de permiso está preso porque ha matado a su mujer.
 Personalmente lo que escribe es una verdadera maravilla, sosiega y tranquiliza al comunicarle un peculiar aire que levanta el ánimo y hace reír con frecuencia, al principio describe plantas y arbusto con una exquisita sensibilidad para con posterioridad describir los animales con verdadero convencimiento y pasión. Hay una imagen dando un biberón a un pequeño chimpancé que irradia mucho amor, siendo capaz de hablar con los animales como si los mismos entendieran su lenguaje. El último animal de su colección es un gavión (gaviota de gran tamaño) que le regala Kesti. Por último la familia dando por terminada su estancia en Corfú regresa a Inglaterra donde un funcionario en la aduana  la describió como UN CIRCO AMBULANTE Y SU COMPAÑIA, apreciación  que hace que salten chispas de la señora  Durrell.

Hambruna Roja. Anne Applebaum



En Viena, el pasado junio, conocí a un albano kosovar al que le comenté mi extrañeza cuando en Tenerife pregunto si son de Rusia quienes me parece que hablaran ruso y me contestan enfadados su país de origen. Acostumbrados estamos a identificar los lugares de procedencia hispanoamericana de nuestros interlocutores, de nuestras islas y del territorio peninsular pero poca experiencia acumulamos con respecto a los países sometidos tras el Telón de Acero. Me contestó: no te extrañe Javi, los rusos son muy malos.
Hambruna Roja trata de eso, de los malos que fueron los rusos, en concreto entre 1930 y 1933 en Ucrania, al provocar una hambruna bautizada como Holodonor. La colectivización de las granjas condujo a la merma en las cosechas. Las necesidades de pan en el resto de Rusia obligaron a exportar todo el cereal del granero ucraniano hasta dejar a su población campesina en la miseria al tiempo que la medida ayudaba a contener el afán independentista de esta ex república soviética.

Cincuenta sonetos lingüísticos. Ramón Alemán.


Original y práctico.
A base de sonetos, Ramón Alemán, nos introduce en el difícil arte de la corrección de textos. A un lado lo hace en verso y en la página siguiente en prosa. Aborda normas de acentuación así como los errores más frecuentes junto a los de puntuación y gramática.
Son cincuenta. Se acompañan de bibliografía que va más allá del Diccionario de la Real Academia. Diccionario de uso de las mayúsculas y las minúsculas de Pepe Sousa. Diccionario de uso del español de María Moliner y muchos otros.

Juventud sin Dios. Odön Von Horvárh.



Interesante propuesta de un escritor que a pesar de su corta vida se vio obligado a emigrar por centro Europa en una época convulsa, previa a la segunda guerra mundial. Describe las peripecias de un maestro que se ve implicado en un asesinato ocurrido durante un campamento con sus alumnos. Por sus pensamientos y formas de dar clase cuenta con la mala fama que sus alumnos transmiten de él en sus casas. Un buen retrato de cómo las juventudes hitlerianas fueron desposeídas de su Dios para abrazar una nueva religión.

Ante el dolor de los demás. Susan Sontag.



Publicado en 2003, la autora ensaya sobre la impresión y la huella que deja en el ser humano las imágenes del dolor en los demás. Desde los Desastres de la Guerra, de Goya, hasta las fotos de la caída de las Torres Gemelas en Nueva York el recorrido por las principales instantáneas de fotógrafos de la guerra, incluida la del famoso soldado republicano de Capa, valora la necesidad de las mismas hasta el hartazgo de su repetición, la instantánea provocada hasta el montaje fotográfico, así su utilización mediática por los gobiernos hasta la desidia de las mismas cuando el dolor no nos afecta.