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Estas ruinas que ves. Jorge Ibargüengoitia.


El regreso de un catedrático a su pueblo para dar clase en una universidad de provincia da pie para especular en torno a su encuentro con otros profesores y sus mujeres, con los miembros de la cantina, a propagar chismes e interrelacionar con la clase privilegiada. Será él quien propagará la noticia de la falsa enfermedad cardiaca de Gloria, su alumna favorita, a la que mantendrá alejada, al creer que su maltrecho corazón sería incapaz de soportar un orgasmo. A su vez no tiene inconveniente en mantener relaciones con la mujer de un compañero suyo de claustro.
Lejos de tratar la vida pueblerina como un infierno el protagonista la describe con cierta ironía lo que facilita le sea más tolerable.

En la propia novela el autor hace un avance de su novela Las Muertas. Desde mi punto de vista la más lograda por el malogrado escritor, nacido en Guanajuato, México, y muerto en el accidente de Avianca, en Mejorada del Campo, Madrid.

SEPTIEMBRE. Rosamunde Pilcher


  Rosamunde escritora británica que en septiembre cumplió 92 años es, qué casualidad, autora del libro que tiene por título también el mencionado mes y, curiosamente la acción comienza en el mes de mayo, relacionado con mi anterior lectura.
Principalmente la acción se desarrolla en Escocia y trata de la vida de cuatro generaciones de un clan familiar, los amigos y los conocidos. En mi opinión el libro debería contener una relación de los personajes que intervienen, pues al terminar la lectura, debido a lo extenso del libro ya no recuerda uno lo que ocurrió en el mes de mayo.
Al principio se trata de organizar una fiesta por sus 21 años para Katy, nieta de Violet, para seguir con el tema central que es el cumpleaños de la abuela que cumple 77 años donde asistirán personas que se encuentran en diferentes países de Europa y América. La abuela dice o dirá que cuando la inviten nuevamente no asistirá a ningún cumpleaños más, porque ya es vieja. Un personaje deslumbrante por su belleza y su personalidad es Pandora que abandona el lugar y regresa  después de transcurrido mucho tiempo. Ello le permite a la autora haciendo uso de un soberbio despliegue, narrar la vida de los personajes, describiendo sentimientos, ambientes  y situaciones con un alto grado de maestría. Dibuja múltiples facetas del ser humano y la lectura es de una gran placidez, disfruta uno, aunque aparecen peleas matrimoniales, infidelidades e incluso una sobrina desequilibrada, que pone la nota convulsiva, pues ya se sabe que los locos, los niños y los borrachos se caracterizan por su espontánea sinceridad; van con la verdad por delante. Al final, el hablar sinceramente en el matrimonio lo arregla todo y al benjamín de la familia no le llevarán nuevamente al internado y ya no tendrá que dormir con Moo. 

Incertidumbre. Paco Inclán.


La primera incertidumbre es la edición. Segundo trabajo del escritor, y en rústica no es muy frecuente. ¿El apellido como reclamo? Otra incertidumbre más a la que el propio autor, quién sabe, en un futuro pueda meter el estilete de su pluma para crear relatos que, sin pertenecer al mundo del realismo mágico, tienen su magia para hacer dudar de la verosimilitud de los mismos, pues deben estar escritos a camino entre la experiencia propia, el estudio del contexto y la acertada forma de presentarlos a caballo entre la vedad y la ficción.

Los pasos de López. Jorge Ibargüengoitia.


Cada 15 de septiembre el Presidente de la República de México hace ondear la bandera de ese país y dirige un discurso a la población en el que comienza con el Grito de Dolores. Se puede leer en Wikipedia que: El Grito de Dolores es considerado el acto con que dio inicio la guerra de Independencia de México. Según la tradición, consistió en el llamado que el cura Miguel Hidalgo y Costilla, en compañía de Ignacio Allende y Juan Aldama, hizo a sus feligreses con el fin de que desconocieran y se sublevaran en contra de la autoridad virreinal de la Nueva España en la mañana del del 16 de septiembre de 1810, para lo cual tañó una de las campanas de la parroquia de Dolores, hoy municipio de Dolores Hidalgo, estado de Guanajato.

Ibargüengoitia novela los prolegómenos a este grito y sus consecuencias. Esta ficción novelada posiblemente se acerque más a la realidad que la historia oficial o al menos es mucho más entretenida y divertida de leer.

Cuentos de Galitzia. Andrej Stasiuk.


Galitzia se encuentra al norte de los Cárpatos. En sus tiempos principado y reino de Galitzia es hoy un territorio a caballo entre Ucrania y Polonia. En esa Europa profunda tiene lugar estos cuentos. Sus personajes se mueven en una pequeña localidad perteneciente a una cooperativa agrícola estatal de gran tamaño, al estilo de los koljós soviéticos, existentes en Polonia entre los años 1949 y 1991. Su primer cuento habla de la vida de Józek, el último tractorista de la zona, luego desfila el herrero Kruk, el matarife Kosciejny y también la Tasca, el Lugar, la Noche, y poco a poco va surgiendo Galitzia y frases como: “Cuando en la zona imperaba el comunismo, tesorero mayor de la grisura, la caseta parecía una pecera sucia en la que flotaban unos cuantos cepillos de dientes, tres clases de cigarrillos y la cara blanca y aburrida de la quiosquera”.
A inicio de este siglo tuve la oportunidad de viajar de Salzburgo a Praga. Al cruzar la frontera esa grisura aplomó la ilusión.

Me ha gustado mucho Andrzej Stasiuk.

El Cacique. Guillón Barrús.


El seudónimo del autor, Guillón Barrús, resultará conocido por los amantes de la literatura canaria. Por Luis Rodríguez Figueroa debe sonar el nombre de una calle, tal vez su placa, cuando en el Puerto de la Cruz se llega a la rotonda del Hotel Meliá y en lugar de bajar hacia la Calzada Martiánez se coge hacia la urbanización Guarico y Los Cachazos. Por El Cacique, la novela no ha de ser muy conocida pero sí que su trama ha de ser intuida por los de más edad. No obstante, todo sigue igual, los cho Sixtos siguen existiendo así como los Don Oroncios, los Juanillos y las Micaelas, así como el escaso interés por los autores canarios tanto en la relevancia de sus actuaciones personales como la obra escrita que nos han dejado.

EL PALACIO DE LOS CUENTOS. MAYO. Ulf Diederichs.


  El libro que cayó en mis manos forma parte de una selección de los cuentos más bellos de Europa narrados en 365 días y una noche. La colección consta de 12 libros, como los doce meses del año y el que tenemos a la vista es el quinto libro, con cuentos catalanes, castellanos, vascos, gallegos, portugueses y sefardíes.
El autor hace un laborioso trabajo para seleccionar los cuentos y al final del libro añade una breve descripción de las regiones en las que se desarrollan los cuentos  con datos muy interesantes que ignoraba. También hace referencia a gran cantidad de textos originales donde se encuentran los cuentos. No deja de ser una curiosidad que el libro que me ha tocado leer con los cuentos 121 a 151, se encuentren en el mes de mayo, mes de mi nacimiento, en realidad nada importante. De los cuentos de este libro destacar: 1 de mayo Día 121, con los consejos del rey Salomón. Este rey le dio a un pobre hombre al que tomó como criado tres consejos:
a)    No cambiar los caminos viejos por los nuevos.
b)    Nunca hagas nada que no hayas pensado tres veces antes.
c)    Le dio una tarta que no debería de comer hasta el día que creyera obtener la mayor de las alegrías.

Esto último ocurrió cuando se encontró con su mujer y su hijo, después de tantos años de ausencia. Lo que no sabía era qué en el interior de la tarta estaba el dinero que le había pagado el rey por sus años de trabajo.
De todos los cuentos de este libro, sólo conozco el del 2 de mayo. El lobo y las cabritas de origen catalán. Me lo contaba mi padre cuando era pequeño y nunca supe de donde lo había sacado. Él lo llamaba  la Paparrachana  y los cabritos. Tampoco sé el origen del vocablo Paparrachana, intuía que era un ser malo cuando era capaz de comerse a los cabritos. El cuento me hacía llorar a pesar de lo cual le pedía que me lo volviera a contar poniendo a mi padre en un aprieto. Fue  la única vez en que mi padre me hizo llorar.
He entrado en Google y hay dos resultados, pero lo que aparece es paparrachanos  y está relacionado con México. Tampoco he podido encontrar información, sobre el autor Ulf Diederichs  (tendría que hacer una llamada telefónica a Alemania (Universidad de Göttingen)).

Respiración artificial. Ricardo Piglia.


Tras leer Plata Quemada, del mismo autor, y de conocer que Respiración Artificial se encuentra entre las diez mejores novelas argentinas tenía ilusión por leer de nuevo a Piglia. En la contraportada, alguna de esas frases atractivas lo hacían presagiar: una experiencia intelectual que los lectores nunca olvidarán; ¿Cómo enfrentarse a la Historia? Con todos los artificios de la ficción.
Ha costado mucho leerla. Sus avances y retrocesos en torno a la figura de Juan Manuel de Rosas, gobernador de Buenos Aires, sus: dijo Maggi, que le dijo Ossorio y ahora que charlamos te lo digo; cansan en ocasiones.
En mi caso está claro que nunca la olvidaré por lo remolona que se me ha hecho, sobre todo cuando aparecen, como insertos, ya escritos previamente, apuntes sobre literatura y autores argentinos, filosofía heideggeriana, trozos poco literarios junto a otro, como el último, mucho más llevadero en torno a una posible conexión entre Kafka y un joven Hitler en su etapa de pintor frustrado.

Sí que es cierto que los recursos o artificios de ficción son dignos de valorar, lo que seguro que han de serlo más por quien escribe que por parte de quien busca una lectura fluida como la de Plata Quemada.

Relatos y microrrelatos. Oswaldo Urrea Caraffa.


Hay amigos que te llevan presente cuando viajan. A su regreso te sorprenden con libros como el de Oswaldo Urrea publicado en Arica, Chile. Ello te permite además de disfrutar de sus microficciones descubrir la riqueza del castellano y el aimara. Por ejemplo: ampolleta y camanchaca, respectivamente.

Trilogía involuntaria. Mario Levrero.


Para el lector que quiera encontrar una propuesta literaria distinta, leer a Levrero, es una de esas opciones. Ha de estar preparado para verse envuelto en una atmósfera compulsiva hacia la búsqueda de uno mismo, a través de la huida por infinitos pasillos que comunican con habitaciones, con puertas que no permiten el regreso, con sueños que se entreveran con la realidad. Debe estar dispuesto a adentrarse en una ciudad que no existe, en un lugar imaginario que se puede palpar, en un París que perfectamente puede ser cualquier ciudad. Quizás, como advertencia o consejo, mejor dividir la trilogía en el tiempo, introducir otras lecturas entre una y otra novela pues, aunque de forma involuntaria versen sobre un mismo tema, así, las tres de golpe, París se puede hacer monótona.