Buscar título en este blog
LA CHICA DEL TREN. Paula Hawkins
Rachel toma siempre el tren de las 8.04 h. Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas… y la misma parada en la señal roja. Son solo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su terraza. Siente que los conoce y se inventa unos nombres para ellos: Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya. Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente. ¿Y si Jess y Jason no son tan felices como ella cree? ¿Y si nada es lo que parece? Tú no la conoces. Ella a ti, sí.
Paradero desconocido. Kressmann Taylor.
Te hablan de este libro, de
quién te lo puede prestar y tal y como te llega lo acabas. Es muy corto.
Escrito en 1938 su argumento se basa en el intercambio
epistolar que tiene como fondo el año 1933 cuando coincide el regreso de un
socio alemán a su país, mientras su compañero judío permanece en Norteamérica, con el año
que Hitler accede al poder. En la relación de cartas se observa cómo va
cambiando el panorama en menos de un año. El alemán, a pesar de ser liberal, no
quiere perder el estatus conseguido si continua carteándose con un judío y el
judío al recibir contestación por parte de la justicia del paradero desconocido
en Alemania de una hermana que ha ido de gira le solicita a su amigo que la busque.
Me parece una lectura
indicada para quienes han de enseñar sociales, historia y materias afines pues
puede hacer vivir al lector juvenil las consecuencias de todo aquello que no logra
describir ni los datos ni las cifras.
Los milagros de la vida. Mendel el de los libros. Stefan Zweig.
Si el ejercicio de escritura propuesto
fuese el detallar cómo un maestro veneciano logra realizar un lienzo que
represente una madonna y su niño es lógico pensar en quién hace el encargo, las
habilidades del pintor, el tiempo que le lleva encontrar la modelo, el niño y
en cómo puede ir cambiando el lienzo si por virgen se elige una adolescente que
deja de ser niña mientras pasan los meses de posado y comienza a sentirse madre
de la criatura. Todo esto lo hace Zweig con maestría pero en ocasiones cae algo
pesado al extenderse en los sentires de los personajes.
Sin embargo, el caso de Mendel es una
delicia. Novela corta, relato largo, se lee de una pieza.
En ambos la idiosincrasia judía de sus
protagonistas marca la psicología de sus personajes principales.
Una puerta que nunca encontré. Thomas Wolfe.
Son tres los octubres que
describe Wolfe. El de 1932, 1923 y 1926 y un abril de 1928. Junto con la
descripción estacional de la naturaleza, tan importante en la dinámica de la costa este de Estados Unidos, expresa el sentir de un joven que muchos lectores
reconocerán también como parte de su propia vida, en los que dibuja todo su
entusiasmo, toda su confusión y todos sus anhelos juveniles (sin saber que
moriría poco después, y aún joven) propios de un lobo solitario que trata de engarzar
con la sociedad en la que vive y que cuando está a punto de formar parte de
ella no encuentra la puerta adecuada para convertirse en uno más.
La palabra iluminada. Manuel Padorno.
Cuando no tienes costumbre de leer
libros de esta editorial, o bien cuando lo que quieres es leer el libro y nada
más, a Ediciones Cátedra le sobra un tercio de páginas. Éstas, dedicadas a la
vida y obra del autor, entre cursivas, anotaciones y referencias pueden caer
pesadas. A mí no me disgustan y en el caso de un poeta las creo de obligada lectura
si luego se quiere disfrutar aún más de su poemario.
El de Padorno, al igual que me ocurriera
con el de Miguel Feria, me ha encantado. Tan cerca y tan desconocidos. El
segundo en La Laguna, el primero en Punta Brava, en Las Palmas; ambos Premios
Canarias. Asusta un poco el conocimiento previo de la vida del hombre al
leer sobre el ambiente de analfabetismo en el que se fragua, en su calidad de
viajero, de solitario, del amor sintetizado en Josefina Betancor, de pintor, de
su búsqueda constante del otro lado que le incita a tener continuamente
expresiones y palabras en tensión, exprimidas hasta sacarles significaciones
que viajan entre el lienzo y el papel y viceversa, entre el mar y la arena, las
gaviotas y el musgo, las islas, sus poetas y la visión de un canario en Madrid.
Ni filosofía… (fragmento)
Ser canario no tiene nada que ver,
parece, con la filosofía. Ni
tampoco tiene nada que ver, parece, con
la geometría. El ca-
nario mira la cumbre solamente diluida
en el espacio.
Parecería que fuera en balde. Mirar
tanto la cumbre
es propio de un hombre distinto. Que no
tiene prisa por
llegar a ninguna parte. Ni le conviene.
Parece como si no pensara en nada, pero
piensa; parece que
no caminara, pero anda cabizbajo; parece
que no saliera de
su rincón, pero se halla lejos; parece
que no ve, pero resuelve
la detallada oferta vacía; parece mudo,
pero se pronuncia en
silencio. Parece que no baja de la
cumbre, que no tiene que
atender a nadie cuando llaman a la
puerta de su casa. Que no
tiene que abrir. Parece que no tiene
filosofía.
Alicia en el País de las Maravillas
La propuesta para el primer
jueves de diciembre en el club de lectura La Ranilla es una maravilla a la que
se le ha dado muchas vueltas, entre ellas la de que para nada es un libro de
cuentos infantil. Sin embargo, Carrol, diácono, fotógrafo, matemático y
escritor así lo concibió tras ser escrito tras una tarde de paseo en barca por
el Támesis en la que contó oralmente la historia a las tres hijas de su deán
dándole el primer título de Las Aventuras Subterráneas de Alice.
Las posteriores relecturas a
sabiendas de que Carrol era satírico en sus escritos dan a su libro un carácter
crítico sobre la época victoriana en la que fue concebido. Para otros su
condición de epiléptico y de posible consumidor de estupefacientes para paliar
los dolores de artritis facilita el entender los cambios de tamaño de Alicia.
Por su parte su dedicación como matemático conlleva al uso que hace de la
numerología. Es posible que su lectura en el idioma original no proporcione un
mejor entendimiento pero sí un mayor acercamiento al humor inglés, al juego de
palabras y al disfrute sonoro de las mismas.
No obstante, es de sobra
conocido que Carrol intentó en varias ocasiones buscar ideas de cuentos para
niños que pudieran proporcionarle dinero. No es de extrañar tanta
interpretación posterior ya que todas ellas están realizadas por adultos. De
opinar los auténticos destinatarios de la historia prescindirían de las
segundas intenciones. Ellos disfrutan con la narración y desarrollan su
fantasía y no se estrujan la cabeza buscando una doble interpretación. Cuestión
ésta, la de buscar raciocinio a la fantasía, facilitada por la castración de la
misma años o meses antes de entrar en la pubertad. Tiempo en el que padres y
sociedad deja bien a las claras que fantaseando no se llega a puerto alguno,
que eso no es cosa de adultos.
Novela de ajedrez. Carta de una desconocida. Stefan Zweig.
El club de lectura Espacio
Cultural La Ranilla me ha pedido que escogiera un libro a leer para comentar
posteriormente. Las reuniones tienen lugar los jueves primeros de mes. He
vuelto a proponer Momentos estelares de la Humanidad. Son bastantes los
integrantes por lo que espero que alguna de las historias en él contadas sea
del agrado de los futuros tertulianos. Para conocer algo más a su autor, Stefan
Zweig, acabo de leer estos dos títulos. Igualmente sabrosos en cualquier club
de lectura pues no solo como historiador sino como novelista el flujo narrativo
de este escritor hace de estas novelas cortas un auténtico festín literario.
La partida de ajedrez
apenas se dibuja en los escaques del tablero. Toda ella tiene lugar en la mente
y espíritu de supervivencia de su protagonista, asesor jurídico, aislado por
las SS para obtener toda la información posible concerniente al patrimonio de
los más pudientes durante la ocupación de Austria por Hitler. La carta de una
desconocida es una preciosa carta de amor escrita cuando la anónima
protagonista decide poner fin a su vida tras más de una década de amor no correspondido.
El progreso del amor. Alice Munro
El progreso del amor ha sido
eso, el progreso del amor hacia lectura de esta escritora. Si bien, en el leído
anteriormente, Demasiada felicidad, me costó algo disfrutar de la misma, de la
felicidad y de la autora, en esta ocasión el progreso ha sido notable. Ya no me
cuesta tanto seguir los lazos de parentesco entre los personajes que aparecen
en sus cuentos ni situar geográficamente los cambios de domicilio de las
familias, siendo más sencillo entender su forma de fraccionar literariamente
las historias vitales de quienes aparecen en sus relatos. Historias que por
otra parte no son nada del otro mundo a las que Munro aporta toques íntimos, de
esos que todos pensamos en la conversaciones en nuestra vida diaria, pero que
no nos atrevemos a decir porque pueden sentar mal, porque entendemos serían mal
educados, y que acaban por provocar un giro real en las relaciones
interpersonales pues son las que realmente importan.
La última niebla. La amortajada. María Luisa Bombal
Dos novelas cortas en un
mismo libro. Una cuenta la historia de un matrimonio de conveniencia en la que él pretende que su
segunda mujer supla a la primera y ella decide vivir una fábula con un supuesto
amante que encuentra un día de niebla. La otra relata la visión que desde el
lecho de muerte y el féretro tiene la muerta de su vida, matrimonio, marido,
hijos, amigos y familiares.
Leídas hoy, su temática,
puede carecer de interés. Pero escritas por una mujer, en Chile, en la década
de 1930, los aspectos escritos sobe los prejuicios en torno a la mujer crearon
mucho disconfort.
Luna de lobos. Julio Llamazares.
Acudí al
Espacio Cultural La Ranilla ante una propuesta que yo entendí iba encaminada a
formar un club de lectura. Pero el Club era/es una realidad y los asistentes
acudieron versados en El Sepulcro Vacío, novela de Cecilia Domínguez, Premio
Canarias de Literatura. Experiencia gratificante la ofrecida por la escritora
aquel primer jueves de octubre.
Para el
primero de noviembre la propuesta es Luna de lobos. Acertado título para una
historia en torno a esos grupos de resistencia antifranquista que quedaron en
tierra de nadie, durmientes durante el día, vivos por la noche, en la zona
fronteriza entre León y Asturias. Haber pateado por la zona con algo de nieve
facilita comprender el paisaje y la dureza de los inviernos, para los
protagonistas casi diez estaciones, debatiéndose entre una vida propia de
alimañas pendientes de los cepos y de robar ganado, las incursiones en los
pueblos cercanos, las visitas a los familiares y la huída constante ante las
persecuciones de la Guardia Civil.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






