Buscar título en este blog

Ya lo advierte la carátula posterior: Las palmeras salvajes no es una novela sino dos. Con la particularidad de estar físicamente interpuesta la una con la otra y no tener nada que ver entre ellas. Así, a un capítulo de Las palmeras salvajes, que trata de una tortuosa historia de amor, le sigue otro de El viejo, en la que un penado regresa a su cárcel tras haber saboreado más de un mes la libertad. No hay forma de hilar la una con la otra: en Las Palmeras se cierne la lucha moral ante el aborto, en El viejo la lucha por no abandonar a una mujer y su recién nacido. Sin embargo, conforme avanza la lectura, la conexión es patente pues a pesar de que los personajes, las ubicaciones en las que se desarrollan ambas historias y las tramas nada tienen en común es el sentimiento que embarga al lector el que conecta ambas novelas.

Ictus Lía. Yosune Rodríguez Martínez

Sin pretensiones literarias, sin ánimo de victivismo, Ictus Lía cuenta en primera persona el monólogo interior de una madre cuya hija de 25 años, capaz de usar todo su cuerpo para hacerse entender entre orcas, se ve incapaz de comprender la vida, entre medio cuerpo, tras sufrir una hemiplejia.
Se convierte así su lectura en un gran ojo, en una de esas ventanas que tienen los acuarios a través de la cual podemos ver la vida real más allá del show diario que cada cual ofrece en superficie.
Esa vida real en la que una madre se transforma en la jefa de la manada, la orca líder, la que coordina sufrimientos, entrena al resto de la familia y emprende los viajes necesarios en busca de nuevos caladeros que aporten a su hija la mejor recuperación física y afectiva, lo que ha hecho posible que Lía, al igual que su amiga la orca Kohama en la foto de portada, vuelva a saludar a la vida.

Tres tristes tigres. Guillermo Cabrera Infante



Libro interesante para quien desee conocer, de la mano de tres personajes de la farándula nocturna cubana, La Habana de finales de los años cincuenta con su Sala Tropicana, sus daikiris, su jazz y el turismo americano que visitaba la isla. Todo ello envuelto en el más puro español de la isla, con su amol, su trusita de baño, su bata de vestir, y sus panes con bisteques. Curiosidad ésta que puede animar a su lectura junto con el humor propio del caribeño y las buenas descripciones de la capital cubana.
Sin embargo TTT es una novela experimental, en la que el lenguaje, las estructuras narrativas y la imaginación literaria no se rige por los cánones habituales, lo que hace que el lector que espere algo más lineal en el proceso de su lectura se pueda quedar libro en mano a medio leer o como dirían en aquella época: te puedes quedal vestido y sin bailal. 

SUDANDO TINTA. Antonio Javier González Pérez.

 El libro, sin profundizar en controversias literarias, lingüísticas y similares, trata una serie de relatos cortos frutos de la realidad de la vida y la imaginación del autor, sobre  deportistas. Siempre detrás de un deportista hay una gran mujer. Aunque la MUJER es grande por naturaleza.  El autor narra aspectos de la vida y el deporte de forma magistral con un refrescante  y fino sentido  del humor con el cual sintonizo. La participación femenina en los relatos es crucial y la contundencia de la frases que pronuncian las protagonistas, a lo largo de la obra son, para ser consideradas muy seriamente.
A JAVI lo conocí hace años caminando por el Puerto de la Cruz, me llamaba la atención y me preguntaba: ¿Quién será?, pero no fui más allá que de hacerme la pregunta. Con el tiempo tuve la oportunidad de patear por los rincones de la Isla con Juan Moreno (prologuista del libro) y allí estaba JAVI, tirando del grupo.
Unas de las muchas cualidades humanas del autor, aparte de su equilibrio emocional, es su sentido del humor, alegría y optimismo. Jamás lo he visto enfadado por nada ni con nadie. El Doctor es un excelente médico, siempre dispuesto a socorrer, como he tenido ocasión de comprobar, y un buen amigo. 

Momentos estelares de la humanidad. Stefan Zweig


Para una persona de ciencias leer Momentos Estelares puede ser una tentación. Una vez despojada la poca cultura histórica, adquirida a través de aquellos trabajos a base de fotos de esculturas, fachadas y pinturas recortadas en folletos turísticos para añadirle al cuaderno sus respectivos comentarios copiados a mano, leer a Zweig supone enfrentarse a otra realidad, a otro enfoque de los acontecimientos; Stefan logra hacer vivir ese vértigo que supone introducirse en uno de esos instantes en los que la suerte o la obstinación del ser humano ha provocado una transformación en las siguientes generaciones.
Zweig no solo alumbra otra visión sobre esos momentos que han cambiado la vida de la humanidad sino que lo hace con una calidad y claridad literaria que tienta la búsqueda en La Uned de alguna opción para cubrir esa gran laguna de conocimiento poco explotada en la pubertad. Una pena que solo sean 14 instantáneas porque La Historia contada por Zweig es otra historia.

Un viaje de diez metros Richard C. Morais

Hassan Haji nació en el piso de arriba del restaurante de su abuelo en Bombay, entre el aroma a curri y el sabor de las especias. Pero la tragedia empuja a su familia al exilio, y en su curioso periplo Hassan y los suyos se instalan en un pueblo de los Alpes franceses, donde la célebre chef madame Mallory regenta el sofisticado Le Saule Pleureur. A sólo diez metros, los Haji montan un pequeño local de cocina hindú, cuyos intensos olores y estridente música revolucionan a los vecinos. «Una mezcla de Slumdog Millionaire y Ratatouille», The New York Times Book Review. Es entretenido y se lee con mucha facilidad.

La marca del meridiano de Lorenzo Silva

La marca del meridiano está ambientada en la Cataluña actual, se adentra más allá de los hechos y presenta un sólido retrato del ser humano ante la duda moral, el combate interior y las decisiones equivocadas. La novela relata como en una sociedad envilecida por el dinero sucio y la explotación delas personas, todavía el amor puede ablandar a las fieras. Un guardia civil retirado aparece colgado de un puente, asesinado de manera humillante. A partir de ese momento, la investigación que ha de llevar a cabo su viejo amigo y discípulo, el brigada Bevilacqua, abrirá la caja de Pandora: corrupción policial, delincuentes sin escrúpulos y un hombre quijotesco que buscará en el deber y el amor imposible la redención de una vida fracturada.

REINA LUCÍA, de E. F. Benson

Adorada por legiones de fans, inspiradora de una famosa serie de la BBC, Reina Lucía es la primera de la mítica serie de novelas de Mapp y Lucía, deliciosas sátiras sobre la pretenciosa y relamida burguesía rural británica. Reina Lucía nos presenta a la inimitable Emmeline Lucas (Lucía para los amigos), árbitro social y reina del pintoresco villorrio de Riseholme, que ve su trono peligrar con la aparición de Olga Braceley, una cantante de ópera sin escrúpulos. Para hacerle frente, contará con el apoyo de su fiel amigo, Georgie Pillson, un zangolotino de la mejor calaña, aficionado al cotilleo salvaje, al petit point y a las conversaciones en italiano macarrónico; o con su molesta vecina, Daisy Quantock, que revoluciona al pueblo entero cuando adquiere un «gurú» nativo de la India aficionado a las bebidas espirituosas de alta graduación, que introduce en la comarca la fiebre por el Yoga. Reina Lucía es una novela deliciosa, ferozmente british, que incita a la risa desde la primera página con un humor que no tiene precio.
La familia Van Kieren está al borde del caos. La librería de la madre, Emma, está en la bancarrota; el padre trabaja demasiado; la hija adolescente no aprueba ni una asignatura, y al hijo pequeño la chica que le gusta lo humilla. Para colmo, después de una fiesta, una bruja hechiza a los Van Kieren y los condena a convertir... No me ha gustado. Es demasiado forzado, pretende ser divertido y no lo logra en ningún momento. Creo que de este autor ya se ha completado mi cupo de lectura.

El diablo viste de Prada de Lauren Weisberger

La ambición de la joven Andrea es entrar como redactora en New Yorker, pero sólo consigue un puesto de ayudante de dirección en una revista de moda. Se trata de aguantar un año, y esa experiencia puede abrirle las puertas de su sueño. Lo que Andrea no sabe es que a partir de ese momento las horas se harán interminables, y que su jefa es un auténtico demonio vestido de Prada. Lauren Weisberger nos introduce en las entretelas del mundo de la moda, con un relato hilarante, cargado de ironía y desenfado, donde destaca la caracterización de la insufrible editora, a cuyos pies se rinden los mejores diseñadores, y que se regodea en torturar psicológicamente a sus pobres subalternos. Glamour y sufrimiento van de la mano en esta divertida e irónica novela, que ha consechado un sonado éxito entre los lectores de Estados Unidos. Me ha gustado y me he divertido con su lectura.